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domingo, 1 de agosto de 2021

Poesía cantada. La boca. Miguel Hernandez - Joan Manuel Serrat

                                                                      La boca

                      Miguel Hernandez - Joan Manuel Serrat


La boca 
Miguel Hernandez - Serrat

Boca que arrastra mi boca
Boca que me has arrastrado
Boca que vienes de lejos
A iluminarme de rayos
Alba que das a mis noches
Un resplandor rojo y blanco
Boca poblada de bocas
Pájaro lleno de pájaros
Canción que vuelve las alas
Hacia arriba y hacia abajo
Muerte reducida a besos
A sed de morir despacio
Das a la grama sangrante
Dos tremendos aletazos
El labio de arriba, el cielo
Y la tierra, el otro labio
Beso que rueda en la sombra
Beso que viene rodando
Desde el primer cementerio
Hasta los últimos astros
Beso que va a un porvenir
De muchachas y muchachos
Que no dejarán desiertos
Ni las calles, ni los campos
Cuánta boca ya enterrada
Sin boca, desenterramos
Bebo en tu boca por ellos
Brindo en tu boca por tantos
Que cayeron sobre el vino
De los amorosos vasos
Hoy son recuerdos, recuerdos
Besos distantes y amargos
Boca que desenterraste
El amanecer más claro
Con tu lengua tres palabras
Tres fuegos has heredado
Vida, muerte, amor; ahí quedan
Escritas sobre tus labios
Vida, muerte, amor; ahí quedan
Escritas sobre tus labios            

sábado, 24 de julio de 2021

Poesía cantada. Romance satírico. Francisco de Quevedo - Paco Ibañez

                                                    Romance satírico

                        Francisco de Quevedo - Paco Ibañez


                                      Romance satírico

                                   Francisco de Quevedo

Pues me hacéis casamentero,
Ángela de Mondragón,
escuchad de vuestro esposo,
la grandeza y el valor.
Él es un médico honrado,
por la gracia del Señor,
que tiene muy buenas letras
en el cambio y el bolsón.
Quien os lo pintó cobarde
no lo conoce y mintió,
que ha muerto más hombres vivos
que mató el Cid Campeador.
Entrando en una casa
tiene tal reputación,
que luego dicen los niños:
Dios perdone al que murió.
Y con ser todos mortales
los médicos, pienso yo,
que son todos veniales
comparados al doctor.
Al caminante en los pueblos
se pide información,
temiéndole más que a peste,
de si le conoce o no.
Los médicos semejantes
hace el Rey, nuestro señor
bombardas a sus castillos,
mosquetes a su escuadrón.
Si a alguno cura y no muere
piense que resucitó
Y por milagro le ofrece
la mortaja y el cordón.
Si acaso estando en su casa
oye dar algún clamor
tomando papel y tinta
escribe: "ante mi pasó".
No se le ha muerto ninguno
de los que cura hasta hoy,
porque antes que se mueran
los mata sin confesión.
De envidia, de los verdugos
maldice al corregidor,
que sobre los ahorcados
no le quiere dar pensión.
Piensan que es la muerte algunos:
otros, viendo su rigor,
le llaman el día del juicio,
pues es total perdición.
No come por engordar,
ni por el dulce sabor
sino por matar el hambre
que es matar su inclinación.
Por matar mata las luces,
y si no le alumbra el sol,
como murciélago viven,
a la sombra de un rincón.
Su mula, aunque no está muerta,
no penséis que se escapó
que está matada de suerte,
que le viene a ser peor.
En que se ve tan famoso
y en tan buena estimación,
atento a vuestra belleza
se ha enamorado de vos.
No le deis más dote
que ver que matéis de amor,
que en matando de algún modo,
para en uno sois los dos.
Casaos con él, y jamás
de viuda tendréis pasión,
que nunca la misma muerte
se oyó decir que murió.
Si lo hacéis, a Dios le ruego
que gocéis con bendición;
pero si no, que nos libre
de conocer al doctor.

sábado, 17 de julio de 2021

Poesía cantada. La Canción de la muerte. Espronceda - Paco Ibañez

                                      La Canción del Muerte


Poema original: Canción de la Muerte

Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.
Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.
Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.
Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.
En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.
Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.
Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.
Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.

sábado, 10 de julio de 2021

Poesias cantadas. Umbrio por la pena. Miguel Hernandez - Serrat

                                        Umbrio por la pena                                                                            Miguel Hernandez

      


 Umbrio por la pena
 Miguel Hernandez - Serrat 

Umbrío por la pena, casi bruno
Porque la pena tizna cuando estalla
Donde yo no me hallo, no se halla
Hombre más apenado que ninguno
Pena con pena y pena desayuno
Pena es mi paz y pena mi batalla
Perro que ni me deja ni se calla
Siempre a su dueño fiel, pero importuno
Cardos, penas me oponen su corona
Cardos, pernas me azuzan sus leopardos
Y no me dejan bueno hueso alguno
No podrá con la pena mi persona
Circundada de penas y de cardos
Cuánto penar para morirse uno

sábado, 3 de julio de 2021

Poesía cantada. No te quiero, sino porque te quiero. Pablo Neruda - Antonio Vega

No te quiero, sino porque te quiero

No te quiero, sino porque te quiero
Pablo Neruda - Antonio Vega


No te quiero, sino porque te quiero
Y de quererte a no quererte llego
Y de esperarte cuando no te espero
Pasa mi corazón del frío al fuego
Te quiero sólo porque a tí te quiero
Te odio sin fin, y odiándote te ruego
Y la medida de mi amor viajero
Es no verte y amarte como un ciego
Tal vez consumirá la luz de enero
Su rayo cruel, mi corazón entero
Robándome la llave del sosiego
En esta historia sólo yo me muero
Y moriré de amor porque te quiero
Porque te quiero, amor, a sangre y fuego
Y moriré de amor porque te quiero
Porque te quiero, amor, a sangre y fuego
Porque te quiero, amor, a sangre y fuego
A sangre y fuego
A sangre y fuego
Porque te quiero, amor, por que te quiero amir
Y moriré de amor

sábado, 26 de junio de 2021

Poesias cantadas. La más bella niña. Luis de Góngora - Paco Ibañez

                                                 La más bella niña

                                           Luis de Góngora - Paco Ibañez



                                                        La más bella niña


La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar.
Viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice
que escucha su mal,

Dejadme llorar,
orillas del mar.

Pues me diste, madre,
en tan tierna edad
tan corto el placer,
tan largo el pesar
y me cautivaste
de quien hoy se va
y lleva las llaves
de mi libertad.

Dulce madre mía,
¿quién no llorará,
aunque tenga el pecho
como un pedernal
y no dará voces
viendo marchitar
los más verdes años
de mi mocedad?

En llorar conviertan
mis ojos, de hoy más,
el sabroso oficio
del dulce mirar,
pues que no se pueden
mejor ocupar,
yéndose a la guerra
quien era mi paz.


domingo, 20 de junio de 2021

Poesias cantadas. Lloraba la niña. Luis de Góngora - Paco Ibañez

                                                     Lloraba la niña.

                                         Luis de Góngora - Paco Ibañez

 

 Lloraba la niña

 

(Y tenía razón)
La prolija ausencia
De su ingrato amor.
Dejóla tan niña,
Que apenas creo yo
Que tenía los años
Que ha que la dejó.
Llorando la ausencia
Del galán traidor,
La halla la Luna
Y la deja el Sol,
Añadiendo siempre
Pasión a pasión,
Memoria a memoria,
Dolor a dolor.
Llorad, corazón,
Que tenéis razón.
Dícele su madre:
«Hija, por mi amor,
Que se acabe el llanto,
O me acabe yo.»
Ella le responde:
«No podrá ser, no:
Las causas son muchas,
Los ojos son dos.
Satisfagan, madre,
Tanta sinrazón,
Y lágrimas lloren
En esta ocasión,
Tantas como dellos
Un tiempo tiró
Flechas amorosas
El arquero dios.
Ya no canto, madre,
Y si canto yo,
Muy tristes endechas
Mis canciones son;
Porque el que se fue,
Con lo que llevó,
Se dejó el silencio,
Y llevó la voz.»
Llorad, corazón,
Que tenéis razón.

lunes, 31 de mayo de 2021

Poemas cantados. “Te quiero”, Mario Benedetti - Nacha Guevara

 “Te quiero”

 Mario Benedetti - Nacha Guevara

                                                                       “Te quiero”

                               Mario Benedetti - Nacha Guevara

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

sábado, 22 de mayo de 2021

Poesía cantada. Me peina el viento los cabellos. Pablo Neruda- Miguel Poveda

Me peina el viento los cabellos

Me peina el viento los cabellos
Pablo Neruda- Miguel Poveda 


Me peina el viento los cabellos
como una mano maternal:
abre la puerta del recuerdo
y el pensamiento se me va.
Son otras veces las que llevo,
es de otros labios mi cantar:
hasta mi gruta de recuerdos
tiene una extraña claridad.
Frutos de tierras extranjeras,
olas azules de otro mar,
amores de otros hombres, penas
que no me atrevo a recordar.
Y el viento me peina
como una mano maternal!
Mi verdad se pierde en la noche:
no tengo noche ni verdad!
Tendido en medio del camino
deben pisarme para andar.
Pasan por mis corazones
ebrio de vino y de soñar.
Yo soy un puente inmóvil entre
tu corazón y la eternidad.
Si me muriera de repente
no dejaría de cantar!

sábado, 15 de mayo de 2021

Posesía cantadas. A un olmo seco. Antonio Machado y Joan Manuel Serrat

                         A un olmo seco


A un olmo seco

Antonio Machado


Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
El olmo centenario en la colina…
Un musgo amarillento
le lame la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta.
Antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

viernes, 7 de mayo de 2021

Poesía cantada. Soldadito Boliviano, Nicoles Guillén - Paco Ibañez

Soldadito Boliviano
Nicolas Guillén - Paco Ibañez
 

Soldadito Boliviano

Nicoles Guillén - Paco Ibañez


Soldadito de Bolivia, soldadito boliviano
armado vas de tu rifle, que es un rifle americano
que es un rifle americano, soldadito de Bolivia
que es un rifle americano
 
Te lo dio el señor Barrientos, soldadito boliviano
regalo de Mr. Johnson, para matar a tu hermano
para matar a tu hermano, soldadito de Bolivia
para matar a tu hermano
 
No sabes quién es el muerto, soldadito boliviano
el muerto es el Che Guevara, y era argentino y cubano
y era argentino y cubano, soldadito de Bolivia
y era argentino y cubano
 
El fue tu mejor amigo, soldadito boliviano
el fue el amigo del pobre, del oriente al altiplano
del oriente al altiplano, soldadito de Bolivia
del oriente al altiplano
 
Está mi guitarra entera, soldadito boliviano
de luto pero no llora, aunque llorar es humano
aunque llorar es humano, soldadito de Bolivia
aunque llorar es humano
 
No llora por que la hora, soldadito boliviano
no es de lágrima y pañuelo, sino de machete en mano
sino de machete en mano, soldadito de Bolivia
sino de machete en mano
 
Con el cobre que te paga, soldadito boliviano
que te vendes que te pagas, es lo que piensa el tirano
es lo que piensa el tirano, soldadito de Bolivia
es lo que piensa el tirano
 
Pero aprenderás seguro, soldadito boliviano
que a un hermano no se mata, que no se mata a un hermano
que no se mata a un hermano, soldadito de Bolivia
que no se mata a un hermano
que no se mata a un hermano

sábado, 1 de mayo de 2021

Poesía cantada. Tu Risa. Pablo Neruda - Olga Manzano y Manuel Picón

 TU RISA

Pablo Neruda - Olga Manzano y Manuel Picón



      TU RISA

Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.

No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.

Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mi todas
las puertas de la vida.

Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.

Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.

Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.


sábado, 24 de abril de 2021

Poemas cantados. El prisionero. Luis Cernuda - Paco Ibañez

                                                          El prisionero

El prisionero
(Luis Cernuda - Paco Ibáñez)

Atrás quedan los muros
Atrás quedan las rejas,
Respira la libertad ahora,
A solas con tu vida.
Como nube en el aire,
Como luz en el alba,
Mira la tierra toda
Abierta ante tu planta.
Más libertad sin nadie
Ganaste, y te parece
Victoria desolada,
Figura de la muerte.

sábado, 17 de abril de 2021

Poesia cantada. Rosal. Francisco de Quevedo - Paco Ibáñez



 Rosal, menos presunción

Francisco de Quevedo

Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.
 
¿De qué sirve presumir,
rosal, de buen parecer,
si aun no acabas de nacer
cuando empiezas a morir?
Hace llorar y reír
vivo y muerto tu arrebol
en un día o en un sol:
desde el Oriente al ocaso
va tu hermosura en un paso,
y en menos tu perfección.
 
Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.
 
No es muy grande la ventaja
que tu calidad mejora:
si es tus mantillas la aurora,
es la noche tu mortaja.
No hay florecilla tan baja
que no te alcance de días,
y de tus caballerías,
por descendiente de la alba,
se está rïendo la malva,
cabellera de un terrón.
 
Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.

Rosal 

        Francisco de Quevedo - Paco Ibáñez


¿De qué sirve presumir,
rosal, de buen parecer
si aún no acabas de nacer
cuando empiezas a morir?
Hace llorar y reír
vivo y muerto, tu arrebol.

Rosal, menos presunción
¿dónde están las clavellinas?
Pues serán mañana espinas
las que ahora rosas son.

No es muy grande la ventaja
que tu calidad mejora.
Si es tu mantilla la aurora
es la noche tu mortaja.
Se está riendo la malva
cabellera de un terrón.


.

viernes, 9 de abril de 2021

Poesía cantada. Es amarga la verdad. Francisco de Quevedo - Paco Ibañez

Es amarga la verdad
Francisco de Quevedo



Pues amarga la verdad,
quiero echarla de la boca;
y si al alma su hiel toca,
esconderla es necedad.
Sépase, pues libertad
ha engendrado en mí pereza
la pobreza.

¿Quién hace al ciego galán
y prudente al sin consejo?
¿Quién al avariento viejo
le sirve de río Jordán?
¿Quién hace de piedras pan,
sin ser el Dios verdadero?
El dinero.

¿Quién con su fiereza espanta,
el cetro y corona al rey?
¿Quién careciendo de ley
merece nombre de santa?
¿ Quién con la humildad levanta
a los cielos la cabeza?
La pobreza.

¿Quién los jueces con pasión,
sin ser ungüento, hace humanos,
pues untándoles las manos
los ablanda el corazón?
¿Quién gasta su opilación
con oro, y no con acero.
El dinero.

¿Quién procura que se aleje
del suelo la gloria vana?
¿Quién siendo tan cristiana,
tiene la cara de hereje?
¿Quién hace que al hombre aqueje
el desprecio y la tristeza?
La pobreza.

¿Quién la montaña derriba
al valle, la hermosa al feo?
¿Quién podrá cuanto el deseo,
aunque imposible, conciba?
¿Y quién lo de abajo arriba
vuelve en el mundo ligero?
El dinero.

Francisco de Quevedo

sábado, 27 de marzo de 2021

Poesía cantada. Uno de aquellos. Miguel Hernández - Joan Manuel Serrat


Uno de aquellos 
o Al soldado internacional caído en España

Miguel Hernández - Joan Manuel Serrat


Si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,
una esparcida frente de mundiales cabellos,
cubierta de horizontes, barcos y cordilleras,
con arena y con nieve, tú eres uno de aquellos.
Uno de aquellos,
uno de aquellos,
si hay hombres que contienen un alma sin fronteras,
tú eres uno de aquellos.
Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
con todas sus banderas,
con todas sus banderas.
Tú eres uno de aquellos:
un alma sin fronteras.
Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
que tu aliento llenara de movimientos bellos.
Quisiste apaciguar la sed de las panteras,
y flameaste henchido contra sus atropellos.
Las patrias te llamaron con todas sus banderas,
con todas sus banderas,
con todas sus banderas.
Tú eres uno de aquellos:
un alma sin fronteras.
Con un sabor a todos los soles y los mares,
tu majestad de árbol que abarca un continente.
A través de tus huesos irán los olivares
abrazando a los hombres universal, fielmente.

domingo, 21 de marzo de 2021

Día Mundial de la Poesía

    En el Día Mundial de la Poesía,  Lola Flores recita a Federico García Lorca. 

                            ¡Felicidades a todos los poetas!

Por tu amor me duele el aire

¡Ay, qué trabajo
me cuesta quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?
La mar no tiene naranjas
ni Sevilla tiene amor.
Morena, qué luz de fuego.
Préstame tu quitasol.
Me pondrá la cara verde,
zumo de lima y limón
tus palabras, pececillos,
nadarán alrededor.

sábado, 20 de marzo de 2021

Poesía cantada. Un español habla de su tierra. Luis Cernuda - Paco Ibañez

            UN ESPAÑOL HABLA DE SU TIERRA.



UN ESPAÑOL HABLA DE SU TIERRA.
 Luis Cernuda -  Paco Ibañez
Las playas, parameras
Al rubio sol durmiendo,
Los oteros, las vegas,
En paz, a solas, lejos;
Los castillos, ermitas,
Cortijos y conventos,
La vida con la historia,
Tan dulces al recuerdo,
Ellos, los vencedores
Caines sempiternos,
De todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.
Contigo solo estaba,
En ti sola creyendo;
Pensar tu nombre ahora
Envenena mis sueños.
Amargos son los días
De la vida, viviendo
Sólo una larga espera
A fuerza de recuerdos.
Un día, tú ya libre
De la mentira de ellos,
Me buscarás. Entonces
¿Qué ha de decir un muerto?
Un día, tú ya libre
De la mentira de ellos,
Me buscarás. Entonces
¿Qué ha de decir un muerto?
Amargos son los días
De la vida, viviendo
Sólo una larga espera
A fuerza de recuerdos

sábado, 6 de marzo de 2021

Poesía cantada. Romancillo de mayo. Miguel Hernandez - Joan Manuel Serrat

 Romancillo de Mayo

 Romancillo de Mayo

Joan Manuel Serrat - Miguel Hernández 


Por fin trajo el verde Mayo
Correhuelas y albahacas
A la entrada de la aldea
Y al umbral de las ventanas.
Al verlo venir se han puesto
Cintas de amor las guitarras,
Celos de amor las clavijas,
Las cuerdas lazos de rabia,
Y relinchan impacientes
Por salir de serenata.
En los templados establos
Donde el amor huele a paja,
A honrado estiércol y a leche,
Hay un estruendo de vacas
Que se enamoran a solas
Y a solas rumian y braman.
La cabra cambia de pelo,
Cambia la oveja de lana,
Cambia de color el lobo
Y de raíces la grama.
Son otras las intenciones
Y son otras las palabras
En la frente y en la lengua
De la juventud temprana.
Van los asnos suspirando
Reciamente por las asnas.
Con luna y aves, las noches
Son vidrio de puro claras
Las tardes, de puro verdes,
De puro azul, esmeraldas
Plata pura, las auroras
Parecen de puro blancas
Y las mañanas son miel
De puro y puro doradas.
Campea Mayo amoroso
Que el amor ronda majadas,
Ronda establos y pastores,
Ronda puertas, ronda camas,
Ronda mozas en el baile
Y en aire ronda faldas

sábado, 27 de febrero de 2021

Poesía cantada. Balada del que nunca fue a Granada (Rafael Alberti - Paco Ibáñez)

 Balada del que nunca fue a Granada



            Balada del que nunca fue a Granada

(Rafael Alberti - Paco Ibáñez)

Qué lejos por mares, campos y montañas
ya otros soles miran mi cabeza cana.
Nunca vi Granada,
nunca vi Granada.
Mi cabeza cana, los años perdidos,
quiero hallar los viejos, borrados caminos.
Nunca fui a Granada,
nunca fui a Granada.
Dadle un ramo verde de luz a mi mano,
una rienda corta y un galope largo.
Nunca vi Granada,
nunca vi Granada.
¿Qué gente enemiga puebla sus adarves:
quién los claros ecos libres de sus aires?
Nunca fui a Granada.
Venid, los que nunca fuisteis a Granada;
hay sangre caída, sangre que me llama.
Nunca entré en Granada,
nunca entré en Granada.
Hay sangre caída del mejor hermano;
sangre por los mirtos y aguas de los patios.
Nunca vi Granada,
nunca vi Granada.
Si altas son las torres, el valor es alto;
venid por montañas, por mares y campos.
Entraré en Granada,
entraré en Granada,
entraré en Granada.