viernes, 21 de febrero de 2014

El otro lado de la cama.




   La madre superiora de un convento de clausura se despierta por la mañana y piensa:

 "Qué bien me levanto, he pasado una noche estupenda"
 "Hoy voy a tratar muy bien a las hermanas"



  Después de arreglarse y rezar las oraciones, comienza la ronda diaria por las celdas de la monjas, llega a la primera y dice:

   "Buenos días, hermana Petronila, qué bien la veo y, además, qué precioso le está quedando el jersey que está tejiendo"

   La hermana le contesta:

   "Gracias, madre superiora, yo también la veo muy bien esta mañana. Pero se ha levantado por el  lado equivocado de la cama"

   La madre superiora se muerde la lengua y entra en la siguiente celda:

 "Buenos días, madre Úrsula, qué buen aspecto tiene"

 "Gracias, madre superiora, usted también está radiante hoy, pero se ha levantado por el lado equivocado de la cama"

  La superiora sale un poco mosqueada y recibe la misma contestación en las tres celdas siguientes, así que cuando entra la sexta celda dice:


 "Buenos días, hermana Alberta. ¿Usted diría que me he levantado por el lado equivocado de la cama?

 "Sí, madre" 

 contesta la monja.

"¿Y por qué?" 

Replica la superiora.

La monja se lo piensa un momento y dice: 

 "Porque, madre, lleva usted puestas las sandalias de fray Froilan y no las suyas".


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