Hoy es mi cumpleaños, aunque nadie me ha felicitado ni me ha tirado de las orejas, ni nada de nada.
¡Qué pena! ¿No?
Pues no, nadie lo ha hecho porque nadie sabe que hoy cumplo dos años. Sí, dos años.
El día uno de diciembre de hace dos años nací a una nueva vida que, como todos los partos, fue dolorosa y comenzó con lloros, por aquello de que hay que coger aire.
Enseguida descubrí que, a pesar de dejar atrás personas, recuerdos, éxitos y algún que otro fracaso, ganaba algo que no tiene precio: tiempo.
Ser el dueño de tu tiempo es muy importante. Que luego tú lo regalas o lo pierdes, eso es cosa tuya y solamente tuya.
Ser el dueño de tu tiempo es muy importante. Que luego tú lo regalas o lo pierdes, eso es cosa tuya y solamente tuya.
Hoy puedo decir que ninguna empresa, ni empresario, ni jefe, ni jefecillo puede interferir en mi tiempo, en "mi tesoro"
En este segundo cumpleaños tan atípico quiero ser yo el que felicite a todas las personas y entes que, con oscuros fines, hicieron posible que renaciera a un mundo libre y, además, siendo todavía joven para disfrutarlo.
Muchas gracias a todos

muchas felicidades Javi Hay que saber llevar estos tiempos y tu lo llevas mu requetebien
ResponderEliminarGracias Manolo. Un abrazo para todos.
EliminarFelicidades, a mi me falta un mes todavía. Como somos tan jóvenes, ¿podremos volver a la escuela a tirarnos tizas, etc? o eso ya no se lleva? Un abrazo, campeón.
ResponderEliminarAhora se lleva lo que nosotros queramos, es una licencia que nos da la edad. Un abrazo
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