Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de diciembre de 2022

Décimo cumpleaños.

     

     Hace 10 años que un día como hoy, 1 de diciembre, terminaba mi vida laboral y se abrian las puertas de par en par de un tiempo nuevo. 

   El horario, los jefes, la responsabilidad etc. dieron paso a convertirme en el dueño y señor de mi tiempo. Dicho asi parece poco, pero para mi, al menos, fue y es, mucho. 

      Ser propieterio de tu tiempo, es un gran tesoro que unos pocos, disfrutan toda su vida, mientras que algunos, no todos, alcanzan en edad avanzada. 

        Durante estos diez años con el paréntesis de la pandemia me he dedicado a lo que me ha gustado. Mi tiempo se ha dividido en  escribir, viajar, estudiar, publicar, investigar, plantar, comprar, cocinar  y sobre todo caminar.     

  He recorrido, cerca de cuarenta mil kilómetros,  con los pies y la cabeza.  He podido ver, observar y pensar mientras que las piernas se dedicaban al trabajo fisico. 

          En resumen decir que cada día me alegro más de haber tomado esa decisión temprana de dar por terminada mi vida laboral. 

   Que esas lágrimas del día 1 de diciembre de 2012 fueron sustituidas a los pocos días por sonrisas y hasta carcajadas. 

        Un abrazo para todos los que me quieren, aprecian, respetan  o me tiene  en cuenta.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Cinco años de libertad.

Resultado de imagen de imagen quinto cumpleañosParece que fue ayer cuando os hablaba de mi cuarto año de libertad y hoy se cumple el quinto.

Cinco años en que he comprendido la vida o, mejor dicho, el concepto de vida de los señoritos de mi pueblo.
No llegaba a entender su levantar a media mañana, ni los vinos a medio día, ni la tertulia de parte siesta, ni siquiera esas partidas  leoninas de cartas y menos los acosos a las faldas que se movían con el aire.
No me entraban en la cabeza las cacerías vestidos de verde, con gorra de visera a cuadros, ni los paseos altivos a lomos de los sufridos caballos.
Han pasado cinco años y me sigue sin gustar la vida de esos señoritos de casino; ahora bien, he comprendido algo que ni imaginaba y posiblemente ellos tampoco. He comprendido cuál es su verdadero capital, que hoy también es el mío.
No son los olivos, ni las cepas, ni los montes, ni los tractores, ni siquiera el número de peones que tienen a su servicio: su verdadero capital es ser dueños de su tiempo. Esa es la diferencia con los demás.
Resultado de imagen de imagen quinto cumpleañosYo llevo cinco años disfrutando de ese privilegio. No soy un señorito, no llevo su vida, ni me gustaría, pero tengo su capital. Soy libre y dueño de mi tiempo.

Por esto, a pesar de los pesares, estoy obligado a dar las gracias a mi último amo por darme la oportunidad de gestionar mi tiempo, de vivir  mi vida.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Adios a las cadenas y viva la libertad

   Hace cuatro años, un día 30 como hoy, me liberaron de los grilletes y cadenas laborales que desde los  quince años me habían acompañado, unas veces con más esfuerzo que otras.
Resultado de imagen de imagen cadena y grilletes  Ha sido tanto tiempo y tan íntima nuestra relación que en  los primeros días de libertad se me elevaban los brazos solos, al no tener que soportar tanto lastre; andaba muy despacio sin separar muchos los pies para no tensar la cadena y troperzar.
   Fueron días amargos esos primeros, buscaba a mis compañeros esclavos y no los encontraba. Tantos años agarrados al mismo remo y, de repente, ni remo, ni argollas, ni cadenas, ni barco.  
   Pero la vida se hace camino y poco a poco empecé a sentir el privilegio que me habían otorgado, posiblemente sin querer que lo fuera.  
Resultado de imagen de imagen cadena   Mi vida cambió de arriba a abajo. Empecé a ser el dueño de mi tiempo, dentro de un orden, claro.
Ahora los años de esclavitud, sacrificios, lucha, entrega, preparación, desvelos y sueños se pierden entre la niebla espesa de un mal sueño, del que solo se salvan las personas con las que pasé tantas y tantas cosas. Fueron momentos impagables que jamás olvidare y que siempre llevaré en el corazón. 
Resultado de imagen de imagen tarta con cuatro velas   Hoy, día del cuarto aniversario de mi puesta en libertad, quiero dar gracias a la vida por ofrecerme la oportunidad de ser libre y disfrutarlo.

martes, 1 de diciembre de 2015

¡Ha pasado otro año!

  Hoy cumplo tres años. ¡Sí, de verdad! Tres años, ni un día más, ni un día menos. 
  Tres años atrás, un día como hoy, nací a una nueva vida.
  Entre lágrimas, quedó atrás toda una vida laboral, compañeros, amigos, recuerdos, alegrías, tristezas, lo que es una vida.
   Hoy, no sé cómo agradecer este regalo que me fue concedido. Poder disponer del tiempo a tu antojo, no tener que vender tu sudor a una empresa, no sentirte presionado por otro esclavo como tú, es de las cosas más grande que me han pasado nunca.
   Hoy por hoy, posiblemente laboro tanto o más que antes, pero en cosas que me apetecen o en trabajos que hacen la vida más grata a mi gente. Es otra filosofía de vida 
   He olvidado el calendario, los festivos, los puentes, las vacaciones, las loterías, las primitivas y demás juegos de azar que tenían que sacarme de la esclavitud laboral a la que estuve sometido desde los quince años.
   Pues por arte de birli  birloque me concedieron la libertad, no sé muy bien si pensando que me hacían un favor o todo lo contrario. Me da exactamente igual.
   El caso es que hoy cumplo tres años de libertad y quiero haceros partícipes de mi alegría. 
   Gracias a la vida, a las personas que me quieren, a los que quiero, a los que están y a los que no están. 
                       Un abrazo para todos
   

lunes, 1 de diciembre de 2014

Felicidades a todos.

  Hoy es mi cumpleaños, aunque nadie me ha felicitado ni me ha tirado de las orejas, ni nada de nada.
  ¡Qué pena! ¿No? 
   Pues no, nadie lo ha hecho porque nadie sabe que hoy cumplo dos años. Sí, dos años.
  El día uno de diciembre de hace dos años nací a una nueva vida que, como todos los partos, fue dolorosa y comenzó con lloros, por aquello de que hay que coger aire.  
 Enseguida descubrí que, a pesar de dejar atrás personas, recuerdos, éxitos y algún  que otro fracaso, ganaba algo que no tiene precio: tiempo.
  Ser el dueño de tu tiempo es muy importante. Que luego tú lo regalas  o lo pierdes, eso  es cosa tuya y solamente tuya.
   Hoy puedo decir que ninguna empresa, ni empresario, ni jefe, ni jefecillo puede interferir en mi tiempo, en  "mi tesoro"
    En este segundo cumpleaños tan atípico quiero ser yo el que felicite a todas las personas y entes que, con oscuros fines, hicieron posible que renaciera a un mundo libre y, además, siendo todavía joven para disfrutarlo.   
                                      
                                Muchas gracias a todos