Estas patatas con su costra llena de sabor gustan a grandes y pequeños y son perfectas tanto para acompañar platos de carne de ternera, cerdo o pollo, como para servir de aperitivo con una salsa tártara o cualquier otra. La familia lo agradecera de verdad. Son impresionantemente crujientes por fuera y cremosas por dentro.
Ingredientes:
Para 6 personas
Patata 4
Mantequilla 75 g
Queso parmesano 100 g
bouquet garni 1
Bicarbonato sódico cucharita en el agua de cocción 1
Sal cucharada sopera en el agua de cocción 1
Perejil fresco para decorar
Elaboración:
Cortamos las patatas en trozos irregulares desgarrando un poco. Deben quedar de tamaño mediano, para comer en dos bocados.
En la cacerola, con el agua y la sal, tenemos que meter un atadillo de hierbas y especias, una cucharada de postre de bicarbonato disuelta en el agua. El atadillo se prepara con un trocito de tela de saco en el que se meten las hierbas y después lo ato con hilo de cocina o bramante.
Cocer las patatas unos diez minutos desde que recuperan la ebullición las escurrimos y desechamos el atadillo.
En un bol mezclamos mantequilla fundida con queso parmesano hasta conseguir una pomada.
Meter dentro las patatas y removemos con cuidado para que se cubran con ese mejunje.
Precalentae el horno, las extendemos en una bandeja de hornear forrada con papel sulfurizado y añadimos un poco más de parmesano recién rallado para conseguir un resultado aún más crujiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario