viernes, 11 de agosto de 2023

Palacios y casas de Madrid. Palacete Laredo

   

El Palacete Laredo, construido en Alcalá de Henares en 1882, actualmente es la sede del Museo Cisneriano, del Centro Internacional de Estudios Históricos Cisneros.

   En 1975 fue declarado monumento inmueble del patrimonio histórico español. Fue construido por Manuel José Laredo y Ordoño como vivienda particular, entre 1880 y 1884. Es de estilo neomudéjar, con decoración interior en yeserías y azulejos de inspiración oriental, como el minarete con reloj que asoma al exterior. El arquitecto de la obra fue Juan José de Urquijo. 

   Fue vendido por su propietario, en el año 1895, a su prestamista el relojero y cónsul suizo Carlos Eduardo Lardet Bovet.​ Laredo se marchó a vivir a Madrid, donde falleció al año siguiente. En 1918 lo compra Vicente Villazón Fernández, que lo renombra como "Quinta Concepción". En 1942 lo adquirieron los hermanos de Luque y Ángel Aguiar, que dividieron y vendieron parcelas de la finca. Los herederos de Aguiar-Luque, en 1973, donaron el palacio al Ayuntamiento de Alcalá de Henares.​ En los años ochenta fue rehabilitado por la arquitecta Genoveva Christoff Secretan y, al finalizar la restauración en 1988, el Ayuntamiento lo cedió a la Universidad de Alcalá.​ 

 En la actualidad el edificio pertenece al Ayuntamiento de Alcalá de Henares, aunque lo gestiona la Universidad de Alcalá. Es la sede del Museo Cisneriano y del Centro Cisneriano de Investigación. Alberga una colección de antiguos documentos de la Universidad de Alcalá, entre los que destacan una edición original de la Biblia Políglota Complutense, y la Biblia Políglota de Amberes.​ 

   Manuel José Laredo y Ordoño (Amurrio, Álava 1842 - Madrid 1896), propietario y autor del proyecto de este palacio destinado a ser la residencia habitual de su familia. Es uno de los personajes más destacados y carismáticos del siglo XIX de Alcalá de Henares de la que fue alcalde entre 1891-93. Fue restaurador, constructor y pintor; trabajó en Alcalá en las obras de rehabilitación del Palacio Arzobispal. Dedicado al ejercicio de las artes suntuarias destacó en la pintura decorativa y escenográfica, y puso de relieve su competencia artística en la construcción de este edificio. También fue miembro de la Real Academia de San Fernando.

  Su estilo ecléctico neomudéjar, incorpora elementos góticos, renacentistas, pompeyanos y modernistas, con una exhaustiva utilización de las posibilidades decorativas del ladrillo caravista. En torno al edificio se conserva uno de los pocos jardines románticos que perduran en la ciudad. 

 En su interior hay 15 piezas arqueológicas originales trasladadas por su propietario desde edificios de los siglos XV y XVI. Así, la bóveda y columnas del Castillo de Santorcaz, artesonados del palacio de los Marqueses de Tendilla (Guadalajara), columnas del claustro del Convento de Jesús del Monte en Loranca de Tajuña, azulejos procedentes del palacio de Pedro I el Cruel de Jaén y Toledo. Hay salas inspiradas en la Alhambra, y frescos con motivos pompeyanos y platerescos. El Salón de los Reyes está decorado con pinturas de distintos monarcas, y en el techo presenta una representación del firmamento como se concebía en la Edad Media; en la actualidad sirve de salón de actos y sala de conferencias.

    La mezcla de varios estilos arquitéctonicos le dan una singularidad al monumento. Su autor se inspiró, no obstante, en lo que se conoció como el movimiento "Arts and Crafts", impulsado por William Morris en Inglaterra. Las decoraciones con pinturas de cada estancia y con diseños ambientales diferentes para cada una, hacen de este edificio un ejemplar de la tendencia modernista de la época, y desde luego de excepcional interés arquitectónico en la Comunidad de Madrid.​


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