En el pueblo de Santa María del Monte de Cea Santamar, se ubica la pequeña pero preciosa construcción de ladrillo con la coexistencia de varios estilos y épocas arquitectónicas.
Su bonita torre, también de ladrilo, tuvo que ser en otros tiempos más alta de lo que es ahora. Y en lo alto de la torre el espectacular nido de cigüeña, sino el más, uno de los más grandes de toda la provincia. A estos indudables atractivos hay que sumarle otro: las pinturas murales del pintor De la Red, una magnífica alegoría de la vida y la muerte y la resurrección.
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