martes, 16 de junio de 2026

Palacios y casas de Madrid. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

 

   La academia de matemáticas, germen de la actual, se creó en 1582 durante el reinado de Felipe II y ha tenido desde entonces una larga andadura. Su fundación moderna se produce el 25 de febrero de 1847, durante el reinado de Isabel II.  

   Tras pasar por varias sedes, en el 1893 les ceden el edificio de la calle Valverde, 22 que pronto iba a abandonar la Academia de la Lengua para trasladarse a su nuevo edificio en la calle de Felipe IV.   

  El edificio clasicista había sido construido en 1794 por el arquitecto Juan Antonio Cuervo para albergar la Real Academia Española de la Lengua. Cien años después, el 30 de marzo de 1894, fue ocupado por la Real Academia de Ciencias. En 1920 fue ampliado con la compra de un solar contiguo, el actual nº 24. 

   Fue reconstruido entre 1942 y 1949 por  el arquitecto Antonio Rubio Marín  debido al estado en que quedo el edificio después de la guerra civil.

   En el vestíbulo dan la bienvenida dos esculturas de mármol que representan a dos de nuestros científicos más sobresalientes. Ambos obtuvieron el Premio Nobel. A la izquierda el busto de don Santiago Ramón y Cajal -Premio en Fisiología y Medicina, en 1906-, obra del escultor Victorio Macho. A la derecha, don José Echegaray -ingeniero y matemático que sin embargo en 1904 obtuvo el Premio de Literatura-, de Federico Coullaut Valera.   

   Desde el vestíbulo se accede al Salón de Actos solemnes, presidido por la imagen de la reina Isabel II, representada junto al escudo de la Academia.


  Por la escalera de la izquierda accedemos al Salón de Académicos, o Salón de Pasos, así llamado por ser el lugar que atraviesan para dirigirse al Salón de Actos. En esta estancia se encuentran obras de arte y objetos de mucho valor. 


   En el pasillo de la planta noble hay también diversas pinturas donadas por académicos o sus familias a lo largo de los años. Entre ellas el retrato de Echegaray, durante un tiempo atribuido a Sorolla, aunque recientemente se ha comprobado que su autor es Antonio Salas. En el despacho del Presidente, otro retrato de Isabel II, obra de Federico Madrazo, etc. 

   La antigua Sala de Juntas acogía a los 36 académicos que en sus comienzos formaban parte de la institución. De sus paredes cuelgan los retratos de todos los presidentes de la Academia desde su fundación hasta hoy, algunos de ellos pintados por artistas de renombre. 

   Esta Sala ya no se utiliza para las reuniones semanales, fue necesario sustituirla por una más grande al aumentar el número de académicos, que ahora asciende a 54. La nueva Sala de Juntas o Salón de Plenos se encuentra igualmente en la primera planta, donde antes se hallaba parte de la Biblioteca.   

   Volvemos a la planta baja, donde junto a la sala de Conferencias continúa parte de la Biblioteca cuyos armarios guardan los libros más antiguos, los ejemplares de los siglos XV al XVIII. El resto de volúmenes se colocaron en la Sala de Lectura en el sótano.

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