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viernes, 21 de febrero de 2025

Anécdotas de Madrid. La pradera de la Plaza Mayor

   

   El debate sobre las plazas duras, hostiles sin árboles, sin fuentes o sin bancos en los que sentarse a descansar sin tener que pagar una consumición por ello,   está servido siempre en Madrid. Y un lugar tan icónico como la plaza Mayor no podía quedar al margen. 

   Fue en 2017 a cuenta del IV Centenario de la plaza, cuando la Plaza Mayor se convirtió en una gran pradera verde donde los peatones se instalaron como si de un parque se tratara. Fue el artista madrileño SpY el que instaló una gran alfombra de césped redonda de 70 metros cuadrados que transformó por completo no solo el aspecto de la plaza, sino también la percepción de la gente del espacio y su uso. Como si se tratase de un lugar donde quedarse en lugar de uno en el que estar solo de paso.

martes, 28 de enero de 2025

Anécdotas de Madrid. Un submarino en la Casa de Campo

     

  Un submarino que navegó el Lago de la Casa de Campo de Madrid en 1932.Adrián Álvarez probó un ingenioso sumergible con un dispositivo para la regeneración del aire interior.

    Más de 15.000 personas acudieron al acontecimiento. Se hicieron las pruebas oficiales del «generador de aire por tiempo indefinido», que era invención de don Adrián. Este dispositivo, cuya finalidad era perfeccionar los sistemas de generación de aire respirable en las naves submarinas, era capaz de generar oxígeno y expulsar el anhídrido carbónico producido por la respiración. Fue un éxito, pues don Adrián permaneció al menos 5 horas en el interior del submarino. 

   El tanque submarino en el que se habían de desarrollar las pruebas se situó, adornado con la bandera republicana, en el centro del lago. La nave, lentamente, se sumergió, pero cuentan las crónicas que, por falta de lastre, la nave pretendidamente submarina volvía a emerger una y otra vez. Para remediar este contratiempo se le cargaron dos toneladas de lingotes de plomo que evitaron nuevos inconvenientes.

   Para la posteridad quedan también los mensajes del creador de este submarino castizo. El hombre lanzaba por medio de una compuerta habilitada al efecto una serie de esferas de celuloide que encerraban mensajes y que salían a flote. El primero fue dedicado al Presidente de la República, el segundo al Gobierno, y el tercero consistió en un recuerdo a las víctimas de los submarinos.

Sin embargo, a los 90 minutos empezaron los problemas. Una tuerca del submarino se aflojó y empezó a dejar paso al agua. Álvarez intentó en un primer momento expulsarla con la ayuda de una bomba que el submarino llevaba para prevenir este tipo de inconvenientes pero, agotadas las fuerzas, tuvo que maniobrar para elevarse a la superficie y solicitar ser remolcado hacia la orilla.

  Una nueva prueba, realizada unos días después, y a la que acudieron representantes del Ayuntamiento de Madrid, verificó las bondades del invento, ya que tal y como informa la prensa del momento no se produjo problema alguno, pudiendo permanecer dentro del submarino más de cinco horas y media.

   Todo un éxito de la ciencia española, de una creatividad pocas veces incentivada desde las esferas del poder político, y que bien hubiera podido tener un recorrido más ventajoso para la sociedad española si se hubiese apoyado a estos creadores. Aunque hubo varias empresas británicas y francesas interesadas en el invento, Álvarez quiso que su creación fuera aplicada en España. Sin embargo, los organismo oficiales en nuestro país, nunca terminaron de decidirse a su producción. Una vez acabada la II Guerra Mundial, don Adrián, infatigable, presentó su invención en el Reino Unido ante la Royal Navy, aunque de nuevo con poco eco también desde el Almirantazgo. Hay que decir que durante la contienda mundial se habían desarrollado los sistemas de reciclaje de aire, por lo que el invento ya era de poca utilidad. Por cierto, cabe apuntar que los únicos que se interesaron por su creación, antes y durante la II Guerra Mundial, fueron los alemanes... pero a esos, don Adrián prefirió ignorarlos.

sábado, 11 de enero de 2025

Anécdotas de Madrid. La Plaza Mayor de aparcamiento.

 

  La Plaza Mayor ha sido muchas cosas a lo largo de su historia, entre ellas aparcamiento de coches. Fue en el año de 1.966 cuando el ayuntamiento decidió prohibir el paso y estacionamiento de vehículos.

 

  Tuvimos que esperar  al mes de junio de 2022 y debido a una de las reuniones de la Cumbre de la OTAN para volver a ver la plaza llena de coches de alta gama, que trasladaron y esperaron a los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores que cenaron en el palacio cercano de Santa Cruz, sede del Ministerio e Asuntos Exteriores. Así se volvió a repetir
la imagen que hacía 60 años que no veíamos.




jueves, 2 de enero de 2025

Historias y anécdotas de Madrid. Lucha entre fieras

   

  Sabíais que hasta principios del siglo XX, en Madrid, como en muchas capitales de España, se continuaban celebrando combates entre animales en los intermedios de la corridas de toros. 
      Imagináis en el centro de una plaza de toros una jaula donde se enfrentaban toros de lidia, leones, tigres, panteras y hasta elefantes, rodeados de una turba sedienta de la sangre de los animales. 
    Pues todo esto pasaba como aquel que dice, no ayer, antes de ayer. 
   La celebración de estos espectáculos la retomó, a semejanza de los circos romanos, el rey Felipe II, llegando al cenit de esplendor con Felipe IV que daba, personalmente, el tiro de gracia al desafortunado perdedor de la lucha desde su tribuna. 

   Son recogidas crónicas de estos enfrentamientos en los periódicos de la época, como el del toro Señorito con un tigre de bengala, el duelo de una cría de elefante de nombre Nerón con el astado Sombrerito. También es recogido el enfrentamiento de la elefanta Pizarrín contra cinco toros de lidia, saliendo airosa la elefanta.    

    Se recoge en estas crónicas la excelente acogida y los deseos de presenciar violencia y sangre de los espectadores. De hecho, en algunas casos, al no luchar, a su criterio, lo suficiente los animales o por durar poco "el espectáculo", llegaron a obligar al empresario a repetir otro día el enfrentamiento o a sacar a otro animal más belicoso.

  Como podemos ver, el amor a los animales es algo consustancial con la nacionalidad española, no nos deben extrañar los comportamientos de algunos regidores actuales, seguro aprendidos de  Felipe IV, con respecto al llamado "arte taurino" o "fiesta nacional".