Mostrando entradas con la etiqueta politicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta politicos. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de noviembre de 2016

La cara oculta de don Mariano Rajoy Brey

Resultado de imagen de rita barbera   El fallecimiento de Rita Barberá ha puesto al descubierto, por enésima vez,  la cara oculta y ya muy conocida del presidente del estado español, don Mariano Rajoy Brey.
   Sin entrar en si la fallecida era corrupta o no, si se hizo justicia o injusticia con ella, si la acosaron los periodistas o los partidos de izquierdas o  si se le negó la presunción de inocencia, hay algo claro e irrebatible: los hechos.   
Los hechos son:
     - El Partido Popular invitó a doña Rita Barberá a abandonar el partido y a entregar el acta de senadora. 
     - La señora Barberá tuvo que abandonar el partido político del que fue fundadora, y al que había entregado su vida.
     - La señora Barberá se vio obligada a entrar en el grupo mixto, abandonando a sus antiguos amigos y compañeros del Partido Popular. 
     - No entregar el acta de senadora le valió duras crítica de altos dirigentes del Partido Popular.
     - Le fue retirado el saludo por parte de algunos senadores y diputados del Partido Popular. Otros la esquivaban por los pasillos.
      - A todos los portavoces del Partido Popular se les llenaba la boca cuando eran preguntados por la imputación de Rita Barberá,  manifestando que la senadora ya no pertenecía al Partido Popular.     
       -  Don Mariano Rajoy Brey se ha presentado al funeral de Rita Barberá como su amigo.
      -   El Presidente y responsable máximo del Partido Popular y, por lo tanto, de todas sus actuaciones y decisiones es don Mariano Rajoy Brey. 
        Estos son los hechos. Podremos pensar que  había un pacto secreto entre la difunta senadora y el Presidente del Gobierno para reponerla en su antiguo puesto, por la puerta grande, en el caso de que saliera limpia del juicio. 
Resultado de imagen de mariano rajoy imagen       Desgraciadamente, nunca podremos saber el resultado del juicio  y, mucho menos, el del pacto secreto entre la senadora nombrada por el Partido Popular y el Presidente del Gobierno don Mariano Rajoy Brey. 
         Que descanse en paz.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Mi derecho a la decencia pública.

  Todos los ciudadanos tenemos derechos, pero también tenemos el deber de ejercerlos y exigirlos. El derecho a la educación, a la sanidad, a la elección de representantes, a un trabajo, al paro, a vivienda, incluso a morir en paz.  
  Pocas veces se cita entre los derechos del ciudadano el que yo reclamo en este artículo: el derecho a exigir la decencia, la honestidad y la honradez a los representantes públicos. Tengo el derecho a contemplar a los representantes del pueblo como figuras intachabes y  no convertidos en trileros, tramposos, jugadores de ventaja que, escudados en el mandato otorgado por pueblo, hacen alarde de comportamientos oscuros, rayanos en la ilegalidad, -cuando no, abiertamente ilegales-. Todos desprenden, en  sus actuaciones, un tufo irrespirable, un intolerable olor a podredumbre.
  Quiero concretar en el señor Mas. Ni siquiera voy a entrar a opinar sobre la independencia de Cataluña que, al fin y al cabo, es un tema menor en comparación con mi denuncia. Por encima de territorios, naciones, países, banderas o banderines con más o menos estrellas y barras, está la decencia con mayúsculas.
   Un representante público debe siempre dar cuenta de sus actuaciones de gobierno y de las consecuencias que se desprenden de sus decisiones:déficit, paro, destrucción del tejido industrial... Un responsable honesto no debe engañar a la gente, ha de explicar con claridad cómo se financia su partido,  no puede decir que unas elecciones autonómicas son plebiscitarias cuando, evidentemente, no lo son, y a continuación escudarse en el sistema de obtención de escaño que más beneficia a sus intereses. En qué quedamos ¿son plebiscitarias y jugamos con las reglas de un hombre, un voto? o ¿son autonómicas y aplicamos el sistema D´Hondt? método con el que un 44% de los votos otorga la mayoría absoluta y con el que un escaño en Barcelona cuesta el doble que uno en Girona.
   No es decente  hacer coincidir la apertura de campaña con la Diada, ya que todos los gastos de esta festividad los pagamos todos los ciudadanos y, sin embargo,  son propaganda para este señor y para sus intereses. Eso es utilizar los fondos de todos en favor de unos pocos. 
   Un político decente no se esconde en una lista electoral para no dar explicaciones y después pretender ser el presidente, el máximo representante de los ciudadanos. Estos juegos de magia potagia están bien para el circo, pero no para la política, para la política decente. Hay que ser más serios, más honestos.
    Una persona decente dice la verdad, cueste lo que cueste, sin importarle las consecuencias. El señor Mas sabe que Cataluña saldrá del euro y de la comunidad europea, los capitales exteriores se retirarán, el gasto de la administración subirá de forma vertiginosa. Sabe también y de qué manera que las víctimas de esta catástrofe serán los catalanes y, por ende, el pueblo español. Hay que ser decentes y honestos, hay que decir la verdad.
   Usted, señor Mas, representaría muy bien su papel en una película del oeste,  sentado en una timba de cartas de un salón de medio pelo, con una camisa de manga larga, por si fuera necesario sacar alguna carta de los puños. Por favor, no interprete ese mismo papel de jugador ventajista en medio de la escena política.

lunes, 24 de agosto de 2015

¡Orgaz ya esta en fiestas!

   ¿No lo sabían ustedes? ¿Viven aquí, en Orgaz? ¡Sí!
  Por Dios, no me lo puedo creer. Con el trabajo desarrollado por sus regidores, con el mimo que están poniendo en las actividades programadas, con el desvelo que están sufriendo por la preocupación de que todo salga a las mil maravillas, para que todos los vecinos y forasteros disfrutemos de las ferias y fiestas de esta villa tranquila y sosegada... ahora me dicen ustedes que no saben nada, que no se han enterado. 
  No lo entiendo. Mira que ayer mismo, en la plaza, sonó una macro discoteca,  desde 12 de la noche hasta 7 de la mañana, haciendo las delicias de todos los vecinos que querían, debían o necesitaban  dormir.  Por si alguno daba una cabezada de 7 a 8, a las 8 en punto de la mañana, ni un segundo más, ni un segundo menos, ha surcado el cielo orgaceño lo que aquí llaman chupinazo, pero en realidad es una traca polaca.
   No será que ustedes están empadronados en Orgaz, pero duermen en otra localidad, como el señor alcalde de la Villa. Solo eso puede explicar su ignorancia.
   De todas formas, me alegro de que estos sistemas novedosos de
anunciar las fiestas no hayan funcionado. No  es de recibo que los regidores de la villa, valedores de las leyes y los derechos de todos los vecinos -y digo de todos, atención-, nieguen el descanso a aquellos que tienen que trabajar, están enfermos, velan a sus muertos o, simplemente, no les apetece pasar una noche en blanco.  
   Creo más progresista y moderno, animar al pueblo a  participar en actividades a horas más sensatas, en lugares adecuados, como el Castillo, cedido al pueblo y que, por cierto, este verano no ha abierto ni un solo día sus puertas para actividades culturales. 
   Los pensamientos, las palabras, los festejos no necesitan celebrarse obligatoriamente con ruido. Se puede disfrutar de la fiesta sin causar malestar a los que no quieren o no pueden participar en ella. 

jueves, 6 de agosto de 2015

¿Hasta cuando? ¿Qué día será?


   No hay día que nos levantemos sin un caso que nos ensucie de lodo corrupto. ¡Sí! ¡Nos ensucia! 
 Los ciudadanos somos los responsables últimos de los actos de quienes nos representan, de aquellos a los que elegimos con nuestros votos. 
  Todos los casos  de corrupción en los que estén implicados empleados públicos o políticos electos, nos ensucian directamente a la ciudadanía.
  Los ciudadanos, a diferencia de nuestros gobernantes, debemos sentirnos responsables de las tropelías que cometen nuestros representantes. Debemos tomar la iniciativa y, como no podemos dimitir de ciudadanos, tenemos la obligación de corregir la situación por medio de nuestro voto y aplicando un código ético estricto. 
  No podemos votar a los corruptos ni a sus encubridores. No debemos votar a personas que incumplan las leyes o no tengan un proceder intachable.
   Ya no podemos continuar ni un segundo más de esta forma, la limpieza  debe comenzar de abajo, arriba. El pueblo no puede esperar más a que los políticos corruptos nos den una solución que, como mínimo, les debería meter a ellos mismos en la cárcel.
  La sociedad al completo tiene que lavarse con agua y jabón para luego exigir la misma limpieza a nuestros políticos.
   Debemos olvidarnos de los atajos, del todo vale, de los pelotazos, de las vidas basadas en la mentira y el engaño.
 Nuestra catarsis comienza por  educar a nuestros pequeños en la filosofía del esfuerzo, del trabajo bien hecho, en la satisfacción del deber cumplido. Debemos enseñar a las nuevas generaciones a vivir con la verdad por delante, con el valor de la palabra dada, con un espíritu solidario, a  llevar una vida limpia y crítica.
   De esta forma, nuestra sociedad cambiará por completo y todos nos sentiremos mejor, no tendremos que ocultarnos o mirar para otro lado a la hora de los telediarios. Podremos levantarnos en paz con nosotros mismos.

domingo, 15 de marzo de 2015

¡Políticos! ¡Vende humos! ¡Políticos!

      No siempre lo que se dice coincide con lo que se entiende. Hay afirmaciones que se realizan para que el interlocutor entienda, a primera vista, lo que le gustaría oír, pero en realidad ocurre todo lo contrario.

    Los maestros en este innoble arte de la verborrea confusa y falsa son, en primer lugar, nuestros políticos, seguidos a corta distancia por una serie de profesionales, que esperan emboscados un descuido, para asaltarte con frases hechas, terminología desconocida y aplicada en cualquier momento y situación. Osease, los ya famosos "vende humos". 
   Estos pistoleros del lenguaje nos cuentan las venturas y maravillas de un mundo ideal en el que no vivimos, no hemos vivido y jamás de los jamases viviremos.
    Cuando digo políticos, me refiero a la gran mayoría de los que tenemos o hemos tenido en los últimos tiempos: esos seres apoltronados y con mono de sopa boba, a cuenta del contribuyente. 
    Y como la mejor muestra es  un botón. Voy a analizar alguna frase de mi admirada y querida señora Aguirre, reincidente, incombustible y candidata a la alcaldía de Madrid, con más peligro que un elefante en una cacharrería. 
    La aspirante a alcaldesa ha dicho:   «No pienso pisar el Palacio de Cibeles. No tendré un Ayuntamiento megalómano». 
   Con estas palabras quiere dar a entender que su mandato como alcaldesa  será austero  y sencillo; que piensa estar próxima a los madrileños y que la cuenta de gastos  bajará sustancialmente. 
   Bien, esto es lo que a los sufridos madrileños nos gustaría ver y oír. En un oído descuidado, incluso, puede hasta prender la semilla. Pero vamos por partes.
   Los madrileños hemos gastado una verdadera fortuna en la compra del edificio de Cibeles, en su reparación y  adecuación así como en el traslado de cerca de dos mil empleados. Es de todos conocido que parte del edificio se dedica a usos diferentes al de ser sede de la alcaldía. Todo ello supone unos gastos de mantenimiento y seguridad de dos millones de euros al año.
   La huida de la señora Aguirre a la Plaza de la Villa,(cual político multado en el carril bus de la Gran Vía), no va a reducir, ni recuperar, ni uno solo de los euros gastados en el palacio de Cibeles.
   Lo que si pasará es que habrá que invertir más dinero en el traslado y en la reforma previa al asentamiento de las posaderas de la señora Aguirre en la casa de los Cisneros y todo por una especie de vendetta personal de esta señora con el afortunadamente desaparecido Gallardón y su nunca bien ponderada sucesora, la insulsa Botella. 
   En fin, lo que hablábamos. ¡Vende humos!, ¡brindis al sol! ¡Políticos! ¡políticos!  ¡políticos!