Pincho que gusta a todo el que lo prueba y que resulta sorprendente y elegante.
Ingredientes
Para 2 personas
Huevos 2
Patata 1
Jamón ibérico
Cebollino para decorar
Elaboración:
Como la clara del huevo empieza a coagular a menos temperatura que la yema, si calculamos bien, podemos conseguir unos huevos con la clara cuajada como si fuera un flan y con la yema en su punto. Para ello vamos a intentar cocer los huevos hasta que estén a 62-63º aproximadamente.
Poner agua en un cazo y cuando el agua esté a 65º metemos los huevos y bajamos el fuego al mínimo, lo justo para mantener la temperatura. Si sube a 66º, retiraremos la cazuela del fuego unos segundos hasta que vuelva a estar a 65º y volveremos a ponerla al fuego. Tendremos que estar así durante 40 minutos.
Obtendremos unos deliciosos huevos cremosos cocidos a baja temperatura. Para completar la receta, freímos unas patatas cortadas en gajos gruesos, y las colocamos en el plato donde vayamos a servir los huevos. Sobre las patatas, disponemos unas lonchas de jamón cortado muy fino y dejamos el hueco para colocar los huevos cocinados a baja temperatura.
Yo suelo cascarlos y pelarlos en otro recipiente, --por si acaso--, y después, con una cuchara traslado los huevos al centro del plato. Ya en su sitio, damos un corte con un cuchillo afilado o unas tijeras para comprobar que la yema está perfecta, líquida y apetecible y espolvoreamos con un poco de cebollino.

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