En el concejo asturiano de Salas se encuentra el antiguo monasterio de San Martín. Se sabe la existencia de un monasterio anterior en la zona datado en el siglo IX. Dicho edificio es mencionado por primera vez en el año 896, en una donación efectuada por don Gonzalo, hijo de Alfonso III y de la reina Jimena. Una inscripción conservada menciona que en el año 951 un tal Adefonsus († 969) restauró esa iglesia.
En el año 1006, la reina Velasquita († después de 1028, primera esposa de Bermudo II de León) donó San Martín de Salas a la iglesia de San Salvador de Oviedo. El edificio pertenecía al patrimonio propio de la donante y tenía la condición de monasterio. Más adelante, en el año 1020, aún consta una nueva donación del monasterio de San Martín efectuada por el abad Alfonso a unos particulares, sin mencionar la iglesia de San Salvador.
La iglesia actual es el resultado de múltiples modificaciones llevadas a cabo a lo largo del tiempo en el edificio medieval, sobre todo en el siglo XV, cuando fue reconstruida. En ese momento, se empotraron en sus muros inscripciones, relieves y otros elementos decorativos de época prerrománica procedentes de la misma iglesia, formando una notable colección de epigrafía de esa época. Posteriormente, en el siglo XVII se le añade la espadaña. La iglesia está formada por una única nave con muros de mampostería y cubierta de madera.
Los elementos empotrados en los muros fueron arrancados en 1980 de manera poco ortodoxa. Afortunadamente, se pudieron salvar y ahora se conservan en el Museo Prerrománico de San Martín, en la misma villa de Salas. Son doce piezas las que se conservan, siete inscripciones y cinco ventanas.
En las inscripciones se puede destacar a una de las dos que conmemoran la actividad constructiva el monasterio. Se trata de una losa cuadrada decorada con diferentes motivos destacando el motivo central que es la cruz con el Alfa y Omega. La orla está también decorada y en el interior acompañando a la cruz está inscrita la leyenda que se usaba en tiempos de la monarquía asturiana que rezaba:
Con esta señal se protege al piadoso, con esta señal se vence al enemigo
y otra cita también habitual en la época
Pon, Señor, la señal de la salvación en esta casa, y no permitas que se acerque el ángel golpeador
El resto de inscripciones versan sobre:
Una lista de las reliquias del monasterio
Cuenta la reconstrucción de un templo
Las dos restantes se creen que son oraciones ya que debido a su estado no se puede interpretar ni traducir
Cuatro de las cinco ventanas son tríforas con dos columnas e inscripciones. La quinta ventana es totalmente diferente a las anteriores lo que hace suponer que es una ventana del anterior templo existente a la construcción del primigenio monasterio.
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