martes, 9 de septiembre de 2014

El reencuentro con 1808.

  ¡1808! ¡1808! ¡Hormiga! ¡Hormiga! ¿Estaría soñando? Menos mal que no conté nada. ¿Qué pensarían? Me tomarían por loco. ¡Hablar con una hormiga! A quién se le ocurre, una hormiga parlante y de nombre 1808, nada más y nada menos.
  Pero... Era tan real, se la oía tan bien, que no puedo parar de gritar. ¡1808! ¡Hormiga!¡Hormigaaaa!
  Nada, llevo dos días como un tonto mirando el ir y venir de las hormigas y grita que te grita. ¡Va!, me voy.
   -¡Oye, Zapatones! ¿Dónde vas? ¡No te vayas! -Oí a la altura de mis pies.
   -Pero bueno, ¿eres tú?. ¡Qué alegría! llevo dos días buscándote.
   -Ya, si he pasado un montón de veces, pero llevaba a mi lado a una chivata que luego lo casca todo y ya se sabe ¡A servicios centrales o al gran almacén! y eso si que... -me espetó 1808.
   -Entonces, ¿has estado castigada?
   -Sí... para vuestra forma de pensar, sí. Se podría decir así. Pero... cuéntame, Zapatones, cómo se presenta el otoño. Ya sabes que nosotras nos encerramos a finales y no volvemos al exterior hasta la primavera.
   -Pues, no sé qué decirte, nunca había hablado con una hormiga.
   -Vamos a ver, vamos a ver, no me dirás ahora que eres tímido. Háblame del diario. ¿Sigue el paro tan alto? ¿Se va a producir la consulta catalana? ¿Se espera un invierno muy frío?
    -A ti qué te importa eso. Todo eso no va contigo.
  -¿No? Pues mucho más de lo que parece. Vosotros todavía no sabéis que vivís en un mundo globalizado y todo influye en los demás. ¡Hombres!
  -No me digas, que me lo creo.
  -Mira, listo. Si el paro se mantiene alto, hay más gente que se sienta en los bancos comiendo pipas y, ya sabes que ese es uno de los alimentos principales de nuestra dieta. Por otro lado, los humanos andan más y producen más vibraciones en nuestras casas. ¡Lo ves!
    -Y lo de Cataluña, ¿Qué? -me atreví a preguntar.
    -Pues mira lo de Cataluña, como dices tú, es una cosa grave. Si se llega a las últimas consecuencias, digamos, veladamente, que se pueden producir graves transformaciones y desastres en nuestras comunidades. No olvides que nosotras vivimos en la tierra... y en cuanto al frío te diré que es  muy importante ya que a nosotras nos afecta para saber la cantidad de comida que debemos recoger y el combustible que tendremos que gastar y... un montón de cosas más que tú no llegas...
    -¡1808!, ¡1808!
    - Uf, ahí viene la chivata. Me voy. Adiós, hasta otro día.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario