viernes, 31 de octubre de 2014

1808 un hormigo-toledano.

  ¡Holaaaaaaaaaaa! ¡Holaaaaaaaaa!

  -¡Sí! ¡hola! ¡qué alegría!  ¿Dónde te metes? ¡Tantas vacaciones! ¡Estás hecho un un zángano!

  -¿Zángano?  ¿Zángano, yo? Eh..., sin ofender. Yo soy un poco vagohormiga, pero nada más, no nos vayamos a equivocar.

  -Claro que sí, 1808, ¡cómo me gusta que te mosquees un poquito!

  -Lo vas arreglando. Antes, zángano y ahora, mosca. No sé yo qué es peor.

 -Bueno, amigo, son formas humanas de hablar..., no quería ofenderte.

  -Ja ja ja. Dice un refrán de hormiguero: "No ofende a la hormiga quien quiere, si no la hormiga que puede"... Y tú no eres ni hormiga.
 ¿Qué tal te va, Zapa? Ya he visto vuestros telediarios y, vamos, no os aburrís. Tenéis más ladrones que granos de trigo una era.  ¿No estarás tú implicado? Mira que te borro hasta del hormibook.

 - No te preocupes, yo no soy un corrupto. Soy un ser humano normal y corriente.

 -¿Corrupto? ¿Qué es eso? ¿Los que tiran  productos al suelo y lo contaminan?

 - No exactamente, pero vamos, algo parecido. Un corrupto es el que se deja sobornar, pervertir o viciar. A los que ensucian el suelo y el subsuelo yo les llamaría terroristas medio ambientales.

  -¡Ya os vale! Sois peor que la marabunda. Vais destrozando lo que tocáis. Sin ir más lejos, sabes que este verano han tenido que prohibir el baño en cincuenta lagos subterráneos y otros cincuenta han perdido la bandera negra. Las cataratas de Hormiagara están más negras que la pez, nos estáis obligando a instalar, deprisa y corriendo, depuradoras ecológicas para solucionar el desaguisado. 

   -Estoy avergonzado, 1808. Si te vale de algo, te pido perdón en nombre del género humano.

   -Vale, vale. Ya sé que tú no eres el responsable máximo, aunque todos lo somos en parte , ya que todos tenemos la obligación de mantener este mundo, que es el vuestro, el nuestro y el de todos los que  vivimos en él.

  - ¡Cuánta sabiduría tienes, 1808!

    -Y tú, Zapa, qué bolo eres, eres más bolo que Anchuras.

   -Ya te salió la vena hormigo-toledano

    -Ja ja ja ja ja. 
 Pues claro, Zapa, por mi cuerpo corren los jugos de la raíces de las cepas y de los olivos.
Que quieres que me salga ¿la vena catalana o andaluza? 
  Aunque, para serte franco, esas cosas en las que todavía estáis vosotros de localismos, nacionalismos, ya las superamos hace unos cuantos miles de años.

    -¿Sí? ¿Me tomas el pelo?


   -No, porque no lo tienes, pero es cierto, esos posicionamientos son propios de neandertales, como decís vosotros.


    -Ya, ya. Amigo mío, te dejo que ya oigo voces llamándome para comer.   


     -Vale, Zapa. Chao.


    -Chao, 1808.

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