María Luisa Pérez Herrero nació en Madrid, el día 12 de abril de 1898. En el seno de una familia humilde, hija de Manuel Pérez Calvo y de Francisca Herrero Fernánde.
Mª Luisa estudió en el Colegio San Luis de los Franceses de la calle Tres Cruces, fundado en esa ubicación en 1856 y que estaba a cargo de las Siervas de María, luego de las Siervas de la Caridad, y quedaba relativamente cercano a la residencia familiar, que por entonces estaba en la calle Orellana, 3.
Las dotes artísticas de la joven debieron quedar patentes desde temprana edad, y como la familia no disponía de recursos económicos con los que sufragar la inscripción en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, solicitó la matrícula gratuita.
Ya en el curso de 1918-19, ganó un premio en metálico consistente en 62,50 pesetas en la asignatura de Paisaje, obteniendo también diploma en febrero de 1919, en Dibujo del antiguo.
Estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1919, estuvo pensionada en la Escuela de Pintores del Paular, habilitada en verano en dicho monasterio de la sierra madrileña. Al año siguiente, expuso en el Primer Salón de Otoño de Artistas Independientes de Madrid, celebrado en el Palacio de Exposiciones del Parque del Retiro.
En 1921 comenzó a trabajar como ayudante de profesora de dibujo de la Escuela Central Normal de maestras de Madrid y, al año siguiente, una vez obtenido su título de profesor de dibujo de la sección de Pintura de la Escuela especial de Pintura, Escultura y Grabado, solicitó la ayuda para ampliación de estudios en el extranjero. Marcha a Francia becada durante un año, que finalmente se amplió hasta mayo de 1925. El 27 de abril de ese mismo año, se fue a vivir a París. Viaja por Bélgica, Bretaña e Italia.
Parte de su obra, compuesta de paisajes de París y Brujas, fue expuesta tanto a su vuelta a Madrid, como en la VI edición del Salón de Otoño en 1925. En 1927 marcha a Italia, donde estudió la pintura de los maestros italianos del s. XV y XVIII, y visitó las ciudades de Venecia, Florencia, Roma y Nápoles.
Paisajes de Brujas, Ámsterdam, Versalles, Saint-Cloud o los jardines de Luxemburgo fueron algunos de los rincones representados en las 21 obras expuestas en 1927 en el salón del Lyceum en Madrid, o en el Salón de Amigos de Arte de 1928.
A la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1934 presentó dos obras tituladas “Urdiain (Navarra)” y “Por tierras de Navarra”. En la inscripción situó su domicilio en la calle Isaac Peral, nº 12, 1º.
La exposición, celebrada en los Palacios del Retiro, se inauguró el día 24 de mayo y contó con la presencia del Presidente de la República y de Miguel Blay, Vicepresidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores.
La artista había llevado sus obras y horas antes del “vernissage”, se sintió indispuesta. El rápido desenlace de la funesta operación de apéndice a la que fue sometida “in extremis”, fue devastador, falleciendo dos días después, el 26 de mayo de 1934. Sus restos descansan en el madrileño cementerio de La Almudena.



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