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viernes, 15 de mayo de 2026

Madrileñas olvidadas. La Tia Javiera.

     

   No se conoce mucho sobre la Tia Javiera. La tradición dice que fue una rosquillera que vendía estos dulces típicos en las fiestas madrileñas de san Isidro a mediados del siglo XIX. Era oriunda de Fuenlabrada según unos, o de Villarejo de Salvanés según otros. Tanto Fuenlabrada como Villarejo de Salvanés eran por aquel entonces dos pueblos madrileños con arraigada tradición rosquillera, y producían la mayor parte de estos dulces que se vendían durante las fiestas patronales en la capital.

    La tal Javiera se hizo popular por vender unas rosquillas con merengue seco, similares a las que actualmente se conocen como de santa Clara. Parece ser que la rosquillera falleció sin descendencia, ni hijas ni sobrinas. Sin embargo, pronto le empezaron a salir imitadores para aprovechar la fama de sus rosquillas, y se promocionaban afirmando ser familiares (sobrinas) de la "tía" Javiera.   

  Son múltiples las referencias a la tía Javiera en la literatura, música y prensa de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

En cuanto a los dichos populares, se usaba la expresión «de la verdadera tía Javiera» para hacer referencia, de manera familiar y metafórica, a aquello que era auténtico, legítimo y bueno.

En el "Romancero de la romería de san Isidro", escrito en 1874 por Benito Vicente Garcés, se hacía mención a la famosa rosquillera:

  «En los hornos de rosquillas / ¡qué actividad! ¡qué belenes! / Hay que presentarlas frescas / al cabo de algunos jueves. / Han de ser de Villarejo / aunque procedan de Huérmeces, / y de la tía Javiera, / que es la rosquillera célebre / medio mito, medio monstruo, / que cuenta con más parientes / que el patriarca Jacob / o que un Director en ciernes.»

El sainete lírico de Federico Chueca "Las ferias", estrenado en Madrid en 1878, también hacía referencia a la desaparecida tía Javiera:

«Después que se ha muerto / la tía Javiera / no hay en Fuenlabrada / mejor rosquillera (...)»

A comienzos de siglo XX se multiplicaron los supuestos familiares de la tía Javiera que por san Isidro vendían sus famosas rosquillas. Tal fue así, que el escritor Ramón Gómez de la Serna comentaba que había una cancioncilla popular que decía.

«Pronto no habrá, ¡Chachipé! / en Madrid duque ni hortera / que con la tía Javiera / emparentado no esté»

En 1950, el dramaturgo Jacinto Benavente escribió en el diario ABC un artículo acerca de las rosquillas de la tía Javiera. En él comentó que sus padres, naturales de Villarejo de Salvanés, conocían del pueblo a una sobrina segunda de la auténtica tía Javiera, que se dedicaba a la venta de rosquillas cuando él era niño.

martes, 31 de marzo de 2026

Madrileños ilustres. Luis María de Borbón y Vallabriga

   

   Luis María de Borbón y Vallabriga  nació el 22 de mayo de 1777 en el madrileño pueblo de Cadalso de los Vidrios en el palacio del Marques de Villena. Hijo del infante Luis Antonio Jaime de Borbón y Farnesio y María Teresa Vallabriga.  Llegó al mundo sin rango especial alguno debido al matrimonio morganático de sus padres, lo que le privó en sus primeros años del apellido Borbón y de lugar en la línea sucesoria. En 1779 su familia se trasladó a Velada y Arenas de San Pedro, donde su padre se convirtió en mecenas de importantes artistas, como Goya, quien retrató a su familia.   

     A la muerte de su padre en 1785, el niño pasó a ser educado por unos monjes de Toledo. Su tío el rey Carlos III había dispuesto destinarle a la carrera eclesiástica.

   En 1793 se convirtió en arcediano de Talavera, y al año siguiente en conde de Chinchón, título que cedió en 1803 a su hermana, María Teresa de Borbón y Vallabriga, que en 1797 había casado con Manuel Godoy, secretario del Despacho de Estado. La protección de su cuñado le permitió alcanzar en 1800 la mitra de Toledo y el capelo de Cardenal presbítero de Santa María della Scala, siguiendo los pasos de su padre. En 1799 se le otorgó la dignidad de grande de España, y en 1820 el collar del Toisón de Oro.  

    Cuando en 1808 las tropas de Napoleón invaden España, Luis es el único miembro de la familia real que permaneció en la nación. Huyó a Andalucía y participó en las Cortes de Cádiz, también firmó el decreto que suprimía el tribunal de la Inquisición española.

   A la retirada de los franceses en 1813, Luis María preside el consejo de regencia que gobernará el país hasta la llegada de su sobrino segundo Fernando VII y la jura de la Constitución de 1812.  

  El golpe de Estado que dio el rey a fin de restaurar el absolutismo propició la detención de los componentes de la regencia, excepto Luis que fue desterrado en Toledo y obligado a renunciar al arzobispado de Sevilla. Aunque el enfado de Fernando hacia su tío segundo no fue duradero; a finales de 1816, Luis María fue autorizado a residir en Madrid, y gracias a la mediación de Joaquín José de Melgarejo, el rey y el cardenal pudieron reconciliarse en 1818.

   En 1820, Rafael del Riego lanza un pronunciamiento que obliga al rey a jurar la constitución y a aceptar un gobierno moderado. Durante este período, conocido como Trienio Liberal, Luis María formó parte de la primera línea de gobierno. 

   Fue promovido a Caballero de la Orden del Toisón de Oro el 9 de julio de 1820, siendo distinguido, además, a lo largo de su vida con la Gran Cruz de Carlos III, con la Orden americana de Isabel la Católica y con las órdenes italianas de San Jenaro y San Fernando de Nápoles.

  Su salud siempre había sido muy delicada, y su muerte, provocada por una lacerante gota que arrastraba desde que era muy joven, se produjo en la capital el 18 de marzo de 1823, librándole de la represión que se suscitó durante la "Década Ominosa", comenzada pocos meses después bajo el amparo de los Cien Mil Hijos de San Luis. Fue enterrado en la catedral de Toledo, en un mausoleo realizado por Valeriano Salvatierra.

domingo, 22 de marzo de 2026

Madrileños ilustres. Simón Hernández Orgaz

     

    Nació en 1743. Fue alcalde ordinario por el Estado General de la villa de Móstoles, quien el día 2 de mayo de 1808 firmó el conocido por Bando de Independencia, redactado por Juan Pérez Villamil, que alertaba sobre la masacre cometida en Madrid por las tropas napoleónicas y que llamaba al auxilio de la capital por parte de otras autoridades, incitando a la nación a armarse contra los invasores franceses.   

  Fue hecho prisionero para comparecer ante el general Joaquín Murat por haber firmado aquel bando de contenido sedicioso. Aunque fue condenado a pena capital, se libró pagando una fianza de más de 30.000 reales y desentendiéndose de la responsabilidad de dicho parte, afirmando que se la hizo firmar un hombre no conocido, que se apareció con tropa en Mostoles la tarde del 2 de mayo. Murió en 1818. 

El texto del bando citado es el siguiente:


Señores justicias de los pueblos a quienes se presentare este oficio, de mi el alcalde ordinario de la villa de Mostoles.

Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid, y dentro de la Corte, han tomado la ofensa sobre este pueblo capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a estas horas mucha sangre. Somos españoles y es necesario que muramos por el rey y por la patria, armándonos contra unos perfidos que, so color de amistad y alianza, nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la augusta persona del rey. Procedan vuestras mercedes, pues, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos, y alistándonos, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son.

Dios guarde a vuestras mercedes muchos años.

Mostoles, dos de Mayo de mil ochocientos ocho.

Andres Torrejon

Simon Hernández


jueves, 8 de mayo de 2025

Madrileños célebres. Esteban Boutelou III.

   

   Esteban Boutelou y Agraz o Esteban Boutelou III nació en Aranjuez en el año de 1776 perteneciente a una familia de jardineros y botánicos de origen francés.  Hijo de Boutelou II jardinero mayor de Aranjuez y nieto de Boutelou I paisajista que llegó a España de la mano del primer Borbón, Felipe V. 

 

  Mediante una pensión real estudió en Francia e Inglaterra agricultura y horticultura, junto con su hermano. En 1807 ingresó en el Jardín Botánico de Madrid donde investigó y ejerció docencia. En el Jardín Botánico de Sanlúcar estudió el cultivo de la vid y sus variedades. Hoy esta ciudad le tiene dedicada una avenida en su honor. Falleció en Madrid en el año de 1813. 

  Escribió bastantes obras, unas en colaboración con su hermano y otras el en solitario. 

       En colaboración con su hermano Claudio:

  •                 Tratado de la Huerta. Madrid, 1801
  •                 Tratado de las Flores. Madrid, 1804
  •                 Descripción y nombres de las especies de uvas de los viñedos de Ocaña. 1805. 
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid
  •                 Especies y variedades de Pinos que se crían en la Sierra de Cuenca. 1806. 
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid
  •                 Variedades de Trigos, Cebadas y Centenos, cultivo ensayado en Aranjuez. 1807.
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid

       Individualmente

  •                  Memoria sobre el cultivo de la Vid en Sanlúcar  y Xerez de la Frontera.  1807
  •                  Experimentos y observaciones sobre la Cebada ramosa. 1806
  •                  Plantas que se crían en Monserrat
  •                  Plantas observadas en el camino de Barcelona a Monistrol




martes, 8 de abril de 2025

Madrileños y madrileñas. Francisco Lebrero Alonso.

 

Fuente: idehistoricamadrid.org (1900).
 Plano de Facundo Cañada.La fundición-casa de
Francisco Lebrero
 aparece remarcada en azul,
en el paseo de los Ocho Hilos.
   Francisco es un madrileño que se forjó así mismo, con trabajo y un ingenio natural. Francisco fue como mucho madrileños de los que se desconoce su nombre pero han hecho a Madrid grande.     
  Francisco Lebrero Alonso  nació en Madrid en el año de 1.842 en el seno de una familia humilde, que tan solo le pudo dar una instrucción muy básica antes de entrar, siendo un niño, en el mundo laboral. Comenzó a trabajar como aprendiz en varias fábricas de fundición de metales. Gracias a su esfuerzo y su ansia por aprender el oficio con el objetivo de progresar, en la mitad de los sententa del siglo XIX logra montar junto con su socio Juan Bou su propio taller en la desaparecida calle Arroyo de Embajadores 27.    

Fuente: bdh-rd.bne.es (1924).
Tras el Puente de Toledo
aparece el paseo de los Ocho Hilos,
con sus árboles,
que llegaba hasta la Puerta de Toledo.

  El negocio debió funcionar muy bien gracias a su profesionalidad y su constancia  ya que en 1.878 logró adquirir un solar en el paseo de los Ocho Hilos, número 6, donde estableció su propia fábrica de fundición de hierro y una factoría dedicada a la fabricación de pañuelos de seda.  

   También le permitió encargar  en el mismo solar en 1.884 la construcción de una preciosa casa de estructura metálica y estilo neomudejar, no podía ser de otra manera, al maestro de obras Lucas Raboso López.     

Fotografías: M.R.Giménez (2019).
Portal actual del edificio de Francisco Lebrero.
 En sus laterales puede apreciarse
 aún el dibujo de las siglas FL entrelazadas.
  Francisco Lebrero Alonso falleció  en Madrid el 9 de marzo de  1.918, pero su obra, la “Fábrica de fundición de hierro de Francisco Lebrero”, heredada por su hijo Eugenio Lebrero en el año 1908, participó en los trabajos para el Palacio de La Equitativa, la Escuela de Minas o el quiosco de la música de la plaza de Cervantes de Alcalá de Henares.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Madrileños olvidados. Francisco Ramírez de Madrid

   

   Francisco Ramírez o Ramírez de Oreña o de Madrid, apodado el Artillero nació en Madrid, el año de 1445. Sus padres fueron Juan Ramírez de Oreña, regidor de Madrid, y Catalina Ramírez de Cóbreces, su mujer, hidalgos naturales de San Vicente de la Barquera en las Asturias de Santillana y que se establecieron en la corte. Ambos del mismo linaje, Ramírez, cuya importancia en Madrid se remontaba a tiempos de la reina Urraca, donde Juan Ramírez era ricohombre y señor de la Casa Ramírez.

   Durante el reinado de Enrique IV fue criado del rey, escribano de la ceca de Segovia y alcaide de la de Toledo y agraciado con algunas regalías. Al estallar la Guerra de Sucesión Castellana tomó partido por la princesa Isabel. En 1476, tras una acción destacada en la batalla de Toro, fue presentado a los nuevos reyes que, gratamente impresionados, le confirmaron las mercedes de su predecesor y le nombraron secretario real. Desde entonces su carrera fue fulgurante y pocos años después era ascendido a capitán general de la Artillería. Al mando de esta arma se distinguió mucho en la Guerra de Granada, desplegando una estrategia y logística que a partir de 1484 propició una acelerada serie de victorias: las más señaladas en Álora, Cambil, Loja, Málaga, Almería, Guadix, Baza y Salobreña.   

  Los Reyes Católicos le nombraron regidor de Toledo, alcaide del alcázar de Sevilla y consejero real en los de Estado y Guerra, y le recompensaron con largueza. Recibió en repartimiento el cortijo de Bornos en el Santo Reino de Jaén y otras heredades en el de Granada. Tras la toma de esta ciudad regresó a Madrid, donde también acumuló vastas propiedades. Suyos eran todos los terrenos comprendidos entre el paseo del Prado y el paseo de las Delicias, así como las dos riberas del arroyo de Atocha.   

   Había casado en 1473 con Isabel de Oviedo, natural de Madrid, de la que enviudó con descendencia en diciembre de 1484. Y en diciembre de 1491 contrajo nuevo matrimonio con la escritora y humanista Beatriz Galindo, la Latina, doncella de gran talento, saber y virtud, unos veinte años más joven que él, de hidalga familia zamorana venida a menos y que había sido educada para monja. Por su fama de gramática había sido llamada a la corte como preceptora de Isabel la Católica, quien le tomó gran afecto y la nombró su camarera mayor. Fue la reina quien concertó el casamiento y mandó en dote a Beatriz 500 000 maravedís. De este matrimonio nacieron dos hijos: Fernán y Nuflo. Tuvieron su residencia en el actual Palacio de Viana de Madrid.   

  Fue uno de los grandes capitanes de la época que le tocó vivir, una época llena de guerras, en la que advirtió la necesidad de nuevos métodos y sistemas, ante la aparición de armas más sofisticadas. General ilustre, comprendió que se iniciaba una nueva etapa en la historia militar, en la que había que adaptar las artes militares.

   Murió el Artillero en Sierra Bermeja, el 17 de marzo de 1501, cuando sofocaba la rebelión de las Alpujarras de 1499. Fue enterrado primeramente en el convento malagueño de san Onofre que él fundara, y posteriormente trasladado a la fundación madrileña que con su segunda esposa había realizado, el convento de la Concepción Jerónima, donde residía doña Beatriz, y en la que también sería enterrada ella posteriormente.​

lunes, 16 de diciembre de 2024

Madrileños olvidados. Hazan de Madrid.

   

  Hazan de Madrid, el Maestro o incluso el Moro, que se le conoce por alguna de estas formas, es uno de los primeros maestros de obra de la Villa y del primero que queda constancia. Estos alarifes de la villa juraban el cargo tras ser nombrados por el Consejo de Villa.

    Se desconocen de el casi todo, tan solo que trabajó en Madrid entre el siglo XV y XVI. A comienzos de 1485 era maestro de la Villa pues su nombre aparece en un requerimiento en las Actas del Concejo.   

  En 1484 se destinaron diez mil maravedíes municipales para la construcción de las Carnicerias, pero en 1485 fue necesario reedificarlas pues «la obra era mala y estaba cayendo». El día 4 de febrero de 1485 consta en las Actas del Concejo un requerimiento a maestre Hazan para que se encargara de su reedificación.

La obra más importante que se atribuye al maestro Hazan es la construcción del antiguo Hospital de Nuestra Señora de la Concepción, más conocido como Hospital de la Latina. Ubicado en la calle de Toledo fue fundado por Francisco Ramírez de Madrid y su segunda mujer Beatriz Galindo.  Al menos en 1499 había comenzado la construcción, según consta en el testamento de Francisco Ramírez.

«…que hoy mando quel dicho Ospital se labre de las pieças de salas, enfermerías, capilla y otros edificios según la muestra que tiene maestre Hazan, moro, que tiene cargo de lo hazer e le requiero se haga en él…»

El hospital, gótico-mudéjar en su estructura, fue demolido en 1903, junto con el convento.  De la construcción original únicamente se conservan la portada monumental y una parte de la escalera que había en su interior, consideradas obras del alarife maestro Hazan, ambos valiosos ejemplos del arte gótico plateresco.

Después de su conversión al catolicismo, Maestro Hazan fue bautizado como Gonzalo Fernández. En la Carta de Poder otorgada por él mismo en 1503 para poder cobrar unos trabajos, se identifica como vecino de Madrid y maestro mayor de las obras en el Alcázar.


sábado, 14 de diciembre de 2024

Madrileños célebres. Teodoro Ardemans

     

   Teodoro Ardemans nació en Madrid en el 1661, de padre alemán, miembro de la guardia de corps en la que también él ingresó. En realidad fue pintor, grabador, tratadista y arquitecto. 

    Inició su formación como pintor en el taller de Antonio de Pereda.  A la muerte de este, cuando Ardemans contaba dieciséis años, debió de estudiar con Claudio Coello, según ponen de manifiesto algunas de sus obras pictóricas conservadas.

    Su trabajo como pintor se centra en los primeros años de su actividad conocida. En 1683, a poco de contraer su primer matrimonio con Isabel de Aragón, recibió el encargo de pintar el techo de las escaleras del Hospital de la Venerable Orden Tercera en Madrid, obra menor y puramente decorativa, y tres años después las pinturas al fresco acabado al temple de la sacristía de la capilla del Cristo de los Dolores, también de la VOT, con una apoteosis celeste entre arquitecturas fingidas conforme a la técnica de la quadratura introducida en Madrid por Agostino Mitelli y Angelo Michele Colonna.   

   De entre las escasas pinturas al óleo conservadas destaca una pintura de altar fechada en 1686 de la Virgen del Rosario con santa Catalina y santo Domingo (colección privada), en la que se revelan influencias de Coello y Carreño en composición y tipos humanos, pero con un color veneciano que es todavía de Pereda.

       En 1690 participó en las decoraciones festivas con motivo de la entrada de la reina Mariana de Neoburgo en Madrid, encargándose de la pintura de los jeroglíficos que debían figurar en la calle de los Espejos. Pero en 1701, con ocasión de la entrada de Felipe V, ocupado cada vez en mayor medida en tareas arquitectónicas, ya no será él quien ejecute las pinturas de los espacios escenográficos para los que, sin embargo, iba a proporcionar las trazas, como el del Monte Parnaso del que se conserva el dibujo en la Biblioteca Nacional de España.   

  Se sabe que realizó quince planchas grabadas a buril, de las que tres se decía habían sido hechas por él, un San Mateo, una tarjeta y algunos instrumentos de arquitectura, confirmando una relación con el grabado que comenzó con su participación en el frustrado proyecto de recoger en un libro los arcos y adornos conmemorativos de la entrada de la reina María Luisa de Orleans.

   En 1688 obtuvo por oposición la plaza de maestro mayor de la catedral de Granada. Dos años después retornó a Madrid, encargándose interinamente de las obras de su Ayuntamiento como teniente de maestro mayor, hasta ser nombrado maestro mayor de ellas en 1700. Nombrado por Felipe V en 1702 maestro mayor de las obras reales y en 1704 pintor de cámara sin gajes y ayuda de la furriera. En su condición de maestro mayor de las obras de la corona trabajó en la rehabilitación del palacio de Aranjuez.   

   En 1718 FelipeV mandó a Ardemans  para el palacio de la Granja que diseñase construcciones para aumentarla por mediodía y norte y para construir una capilla sin demoler cosa alguna de lo antiguo, idea de la que proviene la irregularidad del actual palacio y su aspecto de conjunto de añadiduras, concluido tras las intervenciones de Ardemans con una fachada en estilo italiano de Andrea Procaccini.  Enfermo de gota, hubo de valerse de su discípulo Francisco Ortega para hacer las trazas del retablo de jaspes y bronces de la colegiata de San Ildefonso, labrado en Madrid, y se hallaba ocupado en concluirla cuando falleció a principios de 1726.

miércoles, 4 de octubre de 2023

Madrileñas y madrileños célebres. Juan de la Cuesta

 

    Juan de la Cuesta nació en el siglo XVI, Las noticias más antiguas parecen ubicar a La Cuesta en Valladolid en el año 1567. Impresor de profesión y tras un posible paso la  imprenta de Alcalá de Henares propiedad de Juan Gracián, se traslada  a Segovia, donde imprimió las obras de Juan de Horozco y Covarrubias tituladas Tratado de la verdadera y falsa prophecía y Emblemas morales.

En 1599, María Rodríguez de Rivalde, viuda de los impresores Juan Íñiguez de Lequerica y Pedro Madrigal, emplea a Juan de la Cuesta, asociándose en noviembre de ese año a la cofradía de los Impresores de Madrid. A principios de 1604 quedó a cargo de la imprenta de Madrigal, con cuyo hija María de Quiñones se había casado. 

Hacia finales de ese año, el comerciante de libros Francisco de Robles encargaría a La Cuesta la impresión de la edición príncipe de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.​

La imprenta estaba en la calle de Atocha de Madrid. El edificio donde se encontraban los talleres donde se imprimió la edición príncipe del Quijote era conocido con anterioridad como antiguo Hospitalillo del Carmen; más tarde se le dio el nombre de Editora del Quijote o Imprenta del Quijote. La casa que se halla en el año 2004 en el solar donde estuvo aquella imprenta, en la calle de Atocha de Madrid n.º 87 es propiedad de la Sociedad Cervantina de Madrid. Esta sociedad tiene el proyecto de instalar allí un Museo Cervantino, exhibir una imprenta del siglo xvii más una biblioteca especializada en temas de la obra de Cervantes y un local para representaciones teatrales y conferencias. La actual casa es un antiguo edificio rehabilitado, declarado monumento nacional de carácter histórico-artístico. El impresor Juan de la Cuesta desarrolló su actividad hasta el año 1625.

  Juan de la Cuesta falleció en Madrid en el año de 1.627.


  Las relación de obras impresas por Juan de la Cuenta a parte del Quijote, son las siguientes

De Cervantes: 

  (1613) La gitanilla, El amante liberal, Rinconete y Cortadillo,La española inglessa, El licenciado vidriera, La fuerça de la sangre, El zeloso estremeño, La ilustre fregona, Las dos donzellas. La señora Cornelia, El casamiento engañoso, La de los perros Cipion, y Bergança, Los trabaios de Persiles y Sigismunda, historia setentrional (1617, póstuma).

De Lope de Vega

Las almenas de Toro, Los amantes sin amor, El bobo del colegio, El caballero de Illescas, La corona merecida, El cuerdo loco, La ingratitud vengada, La gallarda toledana, Pedro Carbonero, El verdadero amante, La villana de Getafe, La viuda valenciana, La Jerusalén conquistada, 

De otros autores

Romancero General, en que se contienen todos los Romances que andan impresos. Aora nuevamente añadido y enmendado, AA. VV. (1604)

Arauco domado, de Pedro de Oña (1605)

Libro de instrumentos nuevos de geometría, de Andrés García de Céspedes (1606)

Regimiento de navegación, de Andrés García de Céspedes (1606)

Restauración de España, de Cristóbal de Mesa (1607)

Prado espiritual, de Juan Basilio Sanctoro (1607)

Valle de lágrimas y diversas Rimas, de Cristóbal de Mesa (1607)

Tragedias de amor, de gustoso y apacible entretenimiento de historias, fábulas, enredadas marañas, cantares, bailes, ingeniosas moralidades del enamorado Acrisio, y su zagala Lucidora, de Juan de Arce Solórzano (1607)

Arte de Escrivir de Francisco Lucas, (1608). La edición coincide con la de la segunda parte de El Quijote. El libro está impreso en su mayor parte en cursiva y tiene numerosas planchas xilográficas de muestras de letra.

Obras del insigne cavallero Don Diego de Mendoza recopiladas por Frei Juan Díaz Hidalgo (1610)

La Araucana, de Alonso de Ercilla y Zúñiga (1610)

Obras, de Ludovico Blosio (1611)

La Cruz, de Albanio Remírez de la Trapera (1612)

Libro de San Ivan Climaco, Llamado la Escala Espiritval, En El qual se descriuen treynta Escalones por donde pueden subir los hombres a la cumbre de la perfección; traducción de Fray Luis de Granada (1612)

Lugares comunes de conceptos dichos y sentencias en diversas materias, de Juan de Aranda (1613)

La ciudad de Dios, de San Agustín; traducción de Antonio Rois y Rosas (1614)

Dialogos de la naturaleza del hombre, de su principio, y su fin. En los quales se le da por admirable estillo el necessario, y verdadero conocimiento, assi de Iesu Christo nuestro Dios y Señor, como de si mismo, de Ramon Sabunde; traduzidos de lengua latina y anotados por el Padre Fray Antonio Ares (1614)

Annales, de Cornelio Tácito, traducidos por Antonio de Herrera (1615)

El cavallero puntual, de Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo (1616)

Minerva Sacra, de Miguel Toledano (1616)

Relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón, de Vicente Espinel (1618)

Las Eclogas, y Geórgicas de Virgilio, y Rimas, y el Pompeyo tragedia, de Cristóbal de Mesa (1618)

La filosofía vulgar, de Juan de Mal Lara (1618)

Refranes o proverbios en romance, de Hernán Núñez Pinciano (1619).

sábado, 23 de septiembre de 2023

Madrileñas célebres. Francisca Bezón

 

 Francisca Bezón  conocida como "La Bezona", fue una actriz, 'autora' y música del Siglo de Oro Español. 
   Durante años, los investigadores la consideraron hija natural del dramaturgo y poeta Francisco de Rojas Zorrilla.

 Nacida con bastante probabilidad en el Madrid de Felipe IV, Francisca Bezón fue hija adoptiva de la actriz Ana María de Peralta y Escobedo, también apodada "la Bezona" y de Gregorio de Rojas alias "Juan Bezón".​ En la temporada 1657-8 ya aparece como comedianta distinguida en la compañía de Juan Tapia. En esa época debió casarse con Vicente de Olmedo, benjamín del actor y empresario Alonso de Olmedo.

    Mediado el XVII Francisca, al parecer indispensable haciendo el papel de gitana en el drama del calderoniano Antonio de Solís y Rivadeneyra Amor y obligación, y estándose representando este en el Coliseo de Palacio en los días previos al Corpus, abortó como resultado del ajetreo de idas y venidas a la corte y los habituales calores de finales del mes de junio en Madrid. El mal parto no se la llevó a la tumba y queda noticia de que en 1659 estaba de nuevo en los escenarios madrileños bailando en la obra Los Juan Ranas.

  También visitó la corte de París, llegando a permanecer once años en Francia con la compañía de Sebastián de Prado.2​ Se le concede además a La Bezona, el mérito de haber conquistado la corte de Luis XIV con su interpretación de la comedia clásica española, seducción que contribuyó a que la compañía fuese protegida durante más de dos lustros por la reina María Teresa, hija de Felipe IV y esposa del Rey Sol.

  De regreso a España, figuró en Madrid como primera dama (primera actriz) en las compañías de Manuel Vallejo y Antonio de Escamilla.​ Todavía el 3 de junio de 1683, ya madura y 'autora' (sinónimo en su época de empresaria teatral), la compañía de "la Bezona" hizo en palacio una representación particular de la referida obra Amor y obligación;​ y un año después aparecen representando El desdén, con el desdén, de Agustín Moreto.

  Casiano Pellicer, en el segundo tomo de su singular tratado, recoge algunos de los homenajes literarios que "la Bezona" provocó a lo largo de su vida profesional.​

  A finales de 1702, ya retirada de la comedia por edad y achaques, hizo testamento junto con su marido, para fallecer poco después, en enero de 1703, en la casa madrileña de la calle Cantarranas en la que ambos cónyuges residían.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Madrileños célebres. Jesús Carrasco-Muñoz

 

 Jesús Carrasco-Muñoz y Encina nació en Madrid en 1869.  Realizó sus estudios en Madrid, titulandose en la Escuela  de Arquitectura en 1894.

  Su trabajo se desrrollo en Madrid y Valladolid durante el primer tercio del siglo XX.  Sus primeros proyectos los hizo de la mano de su padre, el arquitecto Vicente Carrasco-Muñoz y Pedrosa, trabajó con su compañero de promoción Joaquín Saldaña y López. Posteriormente recibió influencias estilísticas de Eugenio Jiménez Correa, con el que colaboró en diversos concursos.

   Colaborador del Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea, GATEPAC. 

 Como arquitecto municipal de Madrid, participó en varios proyectos sobre la apertura de la Gran Vía y la alineación y remodelación de la Plaza de España en 1910 y 1926 que serviría de base para la definitiva de 1931.​

   Fue el constructor y diseñador durante el periodo que va desde 1919 a 1923 del edificio del Hotel Reina Victoria en la plaza de Santa Ana de Madrid.​

   Algunas de sus obras se encuentran ya desaparecidas como el Hotel Labourdete. Participó en los concursos municipales del Palacio de Comunicaciones, Casa de Correos y Casino de Madrid.

Entre sus obras más significativas se encuentran:

  •   Central Eléctrica del Mediodía (1899)
  •   Edificio del semanario Nuevo Mundo en Madrid (1906).
  •   El convento de María Magdalena («las recogidas»).
  •  Ermita de la Virgen del Rosario de Pastores (Nª Sra. de los Pastores) en Huerta de Valdecarábanos (1910).
  •   La vivienda Amós Espina (1913) - (Botica de la Reina Madre).​
  •   Edificio Leopoldo Daza (1918).​
  •   El Hotel Reina Victoria en Madrid (1919).
  •   El Templo Nacional de Santa Teresa de Jesús de la calle de Ferraz (1928).
  •   El edificio que reconstruyó el convento de Santa Ana, en Toledo, como edificio añadido a la Escuela de Artes y Oficios (1921-1931).​

  Falleció en Madrid en el año de 1957.

viernes, 8 de septiembre de 2023

Madrileños célebres. Adolfo Bonilla y San Martín

   Nació en Madrid el 27 de septiembre de 1875 en el seno de una familia acomodada. Estudió dos carreras, Derecho y Filosofía y Letras, en la Universidad Central, donde conoció a su mentor, Marcelino Menéndez Pelayo, cuyas Obras completas cuidó de editar; en 1896, con solo veintiún años, se doctoró en Derecho y en Filosofía con tesis sobre Teoría y concepto del derecho y Luis Vives y sus tres libros "De anima et vita". En 1898 era ya secretario primero de la Sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de Madrid, en cuya Escuela de Estudios Superiores trabajó. 

   Tradujo en 1901 la Historia de la literatura española desde los orígenes hasta el año 1900 del hispanista James Fitzmaurice-Kelly. Al mismo tiempo se desempeña como abogado y lleva la secretaría de cursos del Ateneo; es más, traduce el Ion de Platón bajo el pseudónimo de Afanto Ucalego. En marzo de 1903 obtiene la Cátedra de Derecho Mercantil de la Universidad de Valencia. Consigue su ansiada cátedra de Historia de la filosofía en 1905 en la Universidad Central y edita sus primeros libros de caballerías, Baladro de Merlin, Demanda del Sancto Grial, Tristán de Leonís y Tablante de Ricamonte. Mantiene algunos rifirrafes eruditos con el acreditado Emilio Cotarelo y Mori. En abril de 1910 es elegido académico de la Historia. En el verano de 1911 empieza a preparar la edición de las Obras completas de Menéndez Pelayo. Por entonces ya lleva editados dos tomos de su Historia de la filosofía española, y en otoño viaja a Londres y París para curiosear en las bibliotecas sobre libros de caballerías y de filosofía española. Murió su maestro Menéndez Pelayo en 1912. Dos años después publica en Madrid el que considera el mejor de sus trabajos filosóficos, los Coloquios filosóficos. Proteo o del devenir.

  En 1921, es elegido miembro de la Real Academia Española, ostentando el sillón "A". En abril de 1924 emprendió un largo viaje alrededor del mundo (Estados Unidos, Hawái, Japón, China, India y Egipto) y el 21 de febrero de 1925 se casó con María Luisa Terson de Paleville y Espinosa. Pero regresó enfermo y aún empeoró más tras otro viaje a La Habana, en mayo de 1925, para asistir a la toma de posesión del presidente Machado, pues había sido nombrado embajador extraordinario por el dictador Primo de Rivera. A la vuelta se le añadió una disentería y terminó asistido con respiración mecánica hasta que murió el domingo 17 de enero de 1926, a los cincuenta años.

martes, 15 de agosto de 2023

Madrileñas célebres. Consuelo Sanz-Pastor

   

   Nacida en Madrid el 18 de enero de 1916, era la cuarta hija de una familia de siete hermanos. Su padre, César Alfredo Braulio Sanz Muñoz, era militar de profesión, por lo que los continuos traslados de una ciudad a otra marcarán la vida de la joven Consuelo. Tras una breve temporada en Zaragoza, su padre es trasladado a la capital. Consuelo estudiará primero en el Colegio de la Asunción de Madrid y más tarde comienza sus estudios de Bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, que finaliza en 1931 con excelentes calificaciones. Consuelo y su hermana Pilar inician ahora sus estudios universitarios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, pero, debido a la oposición de su padre a que continuaran su formación en la capital, ambas se licenciarán en Geografía e Historia por la Universidad de Zaragoza en 1933. 

 En 1940 obtiene el doctorado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid con la tesis titulada La obra política y literaria de Catón, el Censor, sobre la figura de Catón el Viejo, que dirigirá el Dr. Eloy Bullón. Por aquel entonces Sanz-Pastor entabla amistad con la Directora del Palacio Real, Dña. Matilde López Serrano, quien le recomienda la preparación a las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Gana la plaza en 1941 junto a otras compañeras como María Luisa Vázquez de Parga o Clarisa Millán, siendo las primeras mujeres en lograrlo tras la Guerra Civil española. Su primer destino será el Museo Arqueológico Nacional, donde toma posesión el mismo día de su nombramiento como funcionaria de carrera por Orden Ministerial de 2 de junio de 1941. Aquí permanecerá poco menos de un año pues cesa el 30 de abril del año siguiente al haber sido nombrada Directora del Museo Cerralbo por Orden Ministerial de 21 de abril de 1942 -incorporándose a su destino definitivo el primero de mayo-.

 En 1956 fundó Amistad Universitaria, junto con Ángeles Galino de la Institución Teresiana y primera catedrática de la Universidad española y María Salas.​

Fue miembro del Comité Internacional de Arquitectura y Técnicas Museográficas y entre 1981 y 1984 presidenta del Comité Español del Consejo Internacional de Museos.5​ Fue vocal del Real Patronato del Museo del Prado desde 1980.​
 Su mayor contribución fue el libro Museos y Colecciones de España (1.ª edición, 1969), conocido como el «libro rojo», que recopila todos los museos y colecciones de España

jueves, 3 de agosto de 2023

Madrileñas cèlebres. María Josefa Pimentel y Tellez-Giron

   

  María Josefa de la Soledad Alfonso-Pimentel y Téllez-Girón, XII duquesa de Benavente nació en Madrid el 26 de noviembre de 1752, fue una aristócrata española, duquesa consorte de Osuna, salonnière y mecenas del pintor Goya así como de otros artistas, escritores y científicos.​

   Era hija de Francisco Alfonso-Pimentel y Borja y de María Faustina Téllez-Girón y Pérez de Guzmán.​ Por nacimiento era condesa-duquesa de Benavente y el 29 de diciembre de 1771 se casó con su primo hermano Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna.​ 

  De acuerdo con las fuentes contemporáneas, la duquesa era una mujer de aguda inteligencia, elegancia y compostura. Fue un personaje muy destacado en Madrid, en lo cual rivalizó con la reina María Luisa y con la duquesa María Teresa de Alba. Interpretó un importante papel en la sociedad española de la época.​

     La duquesa mantuvo uno de los salones literarios más importantes de Madrid, convirtiéndose en la personificación de los aristócratas ilustrados del siglo xviii tardío. En este sentido, fue una de las dos primeras mujeres en ingresar en la Real Sociedad Económica Matritense. Ante la polémica levantada por la admisión de mujeres, se formó en la Matritense la Junta de Damas de Honor y Mérito (1787), de la que la condesa de Benavente y duquesa de Osuna fue nombrada presidenta. 

   En ella y en su marido, el pintor Francisco José de Goya y Lucientes encontró unos apoyos fiables que se distinguían por un avanzado gusto artístico. La duquesa no sólo adquirió una de las primeras carpetas de la serie de grabados Los caprichos sino que fue probablemente quien encargó al pintor dos series de cuadros de gabinete hoy famosas, entre ellas un grupo de escenas de brujería en la cual destaca el óleo El aquelarre (1798) (Museo Lázaro Galdiano de Madrid) y Vuelo de brujas (Museo del Prado).   

  En un famoso retrato que le hizo Goya (colección March), la duquesa aparece de pie con actitud de noble reserva, volviéndose hacia el espectador. Sus vestiduras siguen la moda iniciada por la reina María Antonieta en París en aquella época. En otro cuadro de Goya (Museo del Prado) la familia ducal aparece retratada. En un cuadro de gran formato, Goya tuvo éxito en percibir el alma de sus modelos con gran habilidad y sabiduría. En el sereno grupo, Goya supo captar la bonhomía del duque, la inteligencia de la duquesa y la sutilmente diferenciada inocencia de sus cuatro hijos.

    Fue la creadora del que hoy es el madrileño parque de El Capricho, un deseo personal para su villa de recreo que hoy constituye uno de los más ricos patrimonios de la villa de Madrid.