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viernes, 15 de mayo de 2026

Madrileñas olvidadas. La Tia Javiera.

     

   No se conoce mucho sobre la Tia Javiera. La tradición dice que fue una rosquillera que vendía estos dulces típicos en las fiestas madrileñas de san Isidro a mediados del siglo XIX. Era oriunda de Fuenlabrada según unos, o de Villarejo de Salvanés según otros. Tanto Fuenlabrada como Villarejo de Salvanés eran por aquel entonces dos pueblos madrileños con arraigada tradición rosquillera, y producían la mayor parte de estos dulces que se vendían durante las fiestas patronales en la capital.

    La tal Javiera se hizo popular por vender unas rosquillas con merengue seco, similares a las que actualmente se conocen como de santa Clara. Parece ser que la rosquillera falleció sin descendencia, ni hijas ni sobrinas. Sin embargo, pronto le empezaron a salir imitadores para aprovechar la fama de sus rosquillas, y se promocionaban afirmando ser familiares (sobrinas) de la "tía" Javiera.   

  Son múltiples las referencias a la tía Javiera en la literatura, música y prensa de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

En cuanto a los dichos populares, se usaba la expresión «de la verdadera tía Javiera» para hacer referencia, de manera familiar y metafórica, a aquello que era auténtico, legítimo y bueno.

En el "Romancero de la romería de san Isidro", escrito en 1874 por Benito Vicente Garcés, se hacía mención a la famosa rosquillera:

  «En los hornos de rosquillas / ¡qué actividad! ¡qué belenes! / Hay que presentarlas frescas / al cabo de algunos jueves. / Han de ser de Villarejo / aunque procedan de Huérmeces, / y de la tía Javiera, / que es la rosquillera célebre / medio mito, medio monstruo, / que cuenta con más parientes / que el patriarca Jacob / o que un Director en ciernes.»

El sainete lírico de Federico Chueca "Las ferias", estrenado en Madrid en 1878, también hacía referencia a la desaparecida tía Javiera:

«Después que se ha muerto / la tía Javiera / no hay en Fuenlabrada / mejor rosquillera (...)»

A comienzos de siglo XX se multiplicaron los supuestos familiares de la tía Javiera que por san Isidro vendían sus famosas rosquillas. Tal fue así, que el escritor Ramón Gómez de la Serna comentaba que había una cancioncilla popular que decía.

«Pronto no habrá, ¡Chachipé! / en Madrid duque ni hortera / que con la tía Javiera / emparentado no esté»

En 1950, el dramaturgo Jacinto Benavente escribió en el diario ABC un artículo acerca de las rosquillas de la tía Javiera. En él comentó que sus padres, naturales de Villarejo de Salvanés, conocían del pueblo a una sobrina segunda de la auténtica tía Javiera, que se dedicaba a la venta de rosquillas cuando él era niño.

martes, 31 de marzo de 2026

Madrileños ilustres. Luis María de Borbón y Vallabriga

   

   Luis María de Borbón y Vallabriga  nació el 22 de mayo de 1777 en el madrileño pueblo de Cadalso de los Vidrios en el palacio del Marques de Villena. Hijo del infante Luis Antonio Jaime de Borbón y Farnesio y María Teresa Vallabriga.  Llegó al mundo sin rango especial alguno debido al matrimonio morganático de sus padres, lo que le privó en sus primeros años del apellido Borbón y de lugar en la línea sucesoria. En 1779 su familia se trasladó a Velada y Arenas de San Pedro, donde su padre se convirtió en mecenas de importantes artistas, como Goya, quien retrató a su familia.   

     A la muerte de su padre en 1785, el niño pasó a ser educado por unos monjes de Toledo. Su tío el rey Carlos III había dispuesto destinarle a la carrera eclesiástica.

   En 1793 se convirtió en arcediano de Talavera, y al año siguiente en conde de Chinchón, título que cedió en 1803 a su hermana, María Teresa de Borbón y Vallabriga, que en 1797 había casado con Manuel Godoy, secretario del Despacho de Estado. La protección de su cuñado le permitió alcanzar en 1800 la mitra de Toledo y el capelo de Cardenal presbítero de Santa María della Scala, siguiendo los pasos de su padre. En 1799 se le otorgó la dignidad de grande de España, y en 1820 el collar del Toisón de Oro.  

    Cuando en 1808 las tropas de Napoleón invaden España, Luis es el único miembro de la familia real que permaneció en la nación. Huyó a Andalucía y participó en las Cortes de Cádiz, también firmó el decreto que suprimía el tribunal de la Inquisición española.

   A la retirada de los franceses en 1813, Luis María preside el consejo de regencia que gobernará el país hasta la llegada de su sobrino segundo Fernando VII y la jura de la Constitución de 1812.  

  El golpe de Estado que dio el rey a fin de restaurar el absolutismo propició la detención de los componentes de la regencia, excepto Luis que fue desterrado en Toledo y obligado a renunciar al arzobispado de Sevilla. Aunque el enfado de Fernando hacia su tío segundo no fue duradero; a finales de 1816, Luis María fue autorizado a residir en Madrid, y gracias a la mediación de Joaquín José de Melgarejo, el rey y el cardenal pudieron reconciliarse en 1818.

   En 1820, Rafael del Riego lanza un pronunciamiento que obliga al rey a jurar la constitución y a aceptar un gobierno moderado. Durante este período, conocido como Trienio Liberal, Luis María formó parte de la primera línea de gobierno. 

   Fue promovido a Caballero de la Orden del Toisón de Oro el 9 de julio de 1820, siendo distinguido, además, a lo largo de su vida con la Gran Cruz de Carlos III, con la Orden americana de Isabel la Católica y con las órdenes italianas de San Jenaro y San Fernando de Nápoles.

  Su salud siempre había sido muy delicada, y su muerte, provocada por una lacerante gota que arrastraba desde que era muy joven, se produjo en la capital el 18 de marzo de 1823, librándole de la represión que se suscitó durante la "Década Ominosa", comenzada pocos meses después bajo el amparo de los Cien Mil Hijos de San Luis. Fue enterrado en la catedral de Toledo, en un mausoleo realizado por Valeriano Salvatierra.

domingo, 22 de marzo de 2026

Madrileños ilustres. Simón Hernández Orgaz

     

    Nació en 1743. Fue alcalde ordinario por el Estado General de la villa de Móstoles, quien el día 2 de mayo de 1808 firmó el conocido por Bando de Independencia, redactado por Juan Pérez Villamil, que alertaba sobre la masacre cometida en Madrid por las tropas napoleónicas y que llamaba al auxilio de la capital por parte de otras autoridades, incitando a la nación a armarse contra los invasores franceses.   

  Fue hecho prisionero para comparecer ante el general Joaquín Murat por haber firmado aquel bando de contenido sedicioso. Aunque fue condenado a pena capital, se libró pagando una fianza de más de 30.000 reales y desentendiéndose de la responsabilidad de dicho parte, afirmando que se la hizo firmar un hombre no conocido, que se apareció con tropa en Mostoles la tarde del 2 de mayo. Murió en 1818. 

El texto del bando citado es el siguiente:


Señores justicias de los pueblos a quienes se presentare este oficio, de mi el alcalde ordinario de la villa de Mostoles.

Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid, y dentro de la Corte, han tomado la ofensa sobre este pueblo capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a estas horas mucha sangre. Somos españoles y es necesario que muramos por el rey y por la patria, armándonos contra unos perfidos que, so color de amistad y alianza, nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la augusta persona del rey. Procedan vuestras mercedes, pues, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos, y alistándonos, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son.

Dios guarde a vuestras mercedes muchos años.

Mostoles, dos de Mayo de mil ochocientos ocho.

Andres Torrejon

Simon Hernández


jueves, 8 de mayo de 2025

Madrileños célebres. Esteban Boutelou III.

   

   Esteban Boutelou y Agraz o Esteban Boutelou III nació en Aranjuez en el año de 1776 perteneciente a una familia de jardineros y botánicos de origen francés.  Hijo de Boutelou II jardinero mayor de Aranjuez y nieto de Boutelou I paisajista que llegó a España de la mano del primer Borbón, Felipe V. 

 

  Mediante una pensión real estudió en Francia e Inglaterra agricultura y horticultura, junto con su hermano. En 1807 ingresó en el Jardín Botánico de Madrid donde investigó y ejerció docencia. En el Jardín Botánico de Sanlúcar estudió el cultivo de la vid y sus variedades. Hoy esta ciudad le tiene dedicada una avenida en su honor. Falleció en Madrid en el año de 1813. 

  Escribió bastantes obras, unas en colaboración con su hermano y otras el en solitario. 

       En colaboración con su hermano Claudio:

  •                 Tratado de la Huerta. Madrid, 1801
  •                 Tratado de las Flores. Madrid, 1804
  •                 Descripción y nombres de las especies de uvas de los viñedos de Ocaña. 1805. 
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid
  •                 Especies y variedades de Pinos que se crían en la Sierra de Cuenca. 1806. 
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid
  •                 Variedades de Trigos, Cebadas y Centenos, cultivo ensayado en Aranjuez. 1807.
  •                 Semanario de Agricultura y en los Anales de Ciencias naturales de Madrid

       Individualmente

  •                  Memoria sobre el cultivo de la Vid en Sanlúcar  y Xerez de la Frontera.  1807
  •                  Experimentos y observaciones sobre la Cebada ramosa. 1806
  •                  Plantas que se crían en Monserrat
  •                  Plantas observadas en el camino de Barcelona a Monistrol




martes, 8 de abril de 2025

Madrileños y madrileñas. Francisco Lebrero Alonso.

 

Fuente: idehistoricamadrid.org (1900).
 Plano de Facundo Cañada.La fundición-casa de
Francisco Lebrero
 aparece remarcada en azul,
en el paseo de los Ocho Hilos.
   Francisco es un madrileño que se forjó así mismo, con trabajo y un ingenio natural. Francisco fue como mucho madrileños de los que se desconoce su nombre pero han hecho a Madrid grande.     
  Francisco Lebrero Alonso  nació en Madrid en el año de 1.842 en el seno de una familia humilde, que tan solo le pudo dar una instrucción muy básica antes de entrar, siendo un niño, en el mundo laboral. Comenzó a trabajar como aprendiz en varias fábricas de fundición de metales. Gracias a su esfuerzo y su ansia por aprender el oficio con el objetivo de progresar, en la mitad de los sententa del siglo XIX logra montar junto con su socio Juan Bou su propio taller en la desaparecida calle Arroyo de Embajadores 27.    

Fuente: bdh-rd.bne.es (1924).
Tras el Puente de Toledo
aparece el paseo de los Ocho Hilos,
con sus árboles,
que llegaba hasta la Puerta de Toledo.

  El negocio debió funcionar muy bien gracias a su profesionalidad y su constancia  ya que en 1.878 logró adquirir un solar en el paseo de los Ocho Hilos, número 6, donde estableció su propia fábrica de fundición de hierro y una factoría dedicada a la fabricación de pañuelos de seda.  

   También le permitió encargar  en el mismo solar en 1.884 la construcción de una preciosa casa de estructura metálica y estilo neomudejar, no podía ser de otra manera, al maestro de obras Lucas Raboso López.     

Fotografías: M.R.Giménez (2019).
Portal actual del edificio de Francisco Lebrero.
 En sus laterales puede apreciarse
 aún el dibujo de las siglas FL entrelazadas.
  Francisco Lebrero Alonso falleció  en Madrid el 9 de marzo de  1.918, pero su obra, la “Fábrica de fundición de hierro de Francisco Lebrero”, heredada por su hijo Eugenio Lebrero en el año 1908, participó en los trabajos para el Palacio de La Equitativa, la Escuela de Minas o el quiosco de la música de la plaza de Cervantes de Alcalá de Henares.

martes, 22 de octubre de 2024

Madrileñas olvidadas. Juana Capdevielle

   

  Juana Capdevielle San Martín nació en Madrid el 12 de agosto de 1905. Cursó los estudios secundarios en Pamplona para luego licenciarse en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, donde tuvo como profesor a José Ortega y Gasset y a María Zambrano como compañera.​ Pensionada por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), amplió sus estudios en Alemania, Bélgica, Francia y Suiza. Trabajó en la biblioteca universitaria de la Facultad donde había estudiado, así como en la del Ateneo.​ Fue conferenciante, junto a Roberto Novoa Santos, Pío Baroja y Ramón J. Sender, en las primeras jornadas organizadas en España en 1934 sobre pedagogía sexual.​   

   El 9 de julio de 1930 ingresó en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, primero adscrita a la Biblioteca Nacional y, desde julio de 1931, a la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid.​ Se convirtió en la primera mujer jefa de una biblioteca en la universidad española, en 1933, y ocupando ese cargo, ese mismo año coordinó el traslado de importantes fondos dispersos en otras dependencias de la universidad a las nuevas instalaciones en la Ciudad Universitaria.​   

  También en 1933, consiguió el puesto de jefe técnico de una de las más reconocidas bibliotecas privadas del país: la del Ateneo de Madrid.​ En este año participó en las Primeras Jornadas Eugénicas Españolas, celebradas entre el 21 de abril y el 10 de mayo, con la conferencia El problema del amor en el ambiente universitario.​

     Otras de sus aportaciones profesionales fueron la organización, en 1934, de un servicio circulante de lectura para los enfermos del Hospital Clínico y de la Cruz Roja; su papel activo en la constitución de la Asociación de Bibliotecarios y Bibliógrafos de España, de la que fue tesorera y su asistencia en la implantación de la Clasificación Decimal Universal (entonces una novedad sólo aplicada en bibliotecas catalanas) en la biblioteconomía española. Esta labor, por la que fue pensionada por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, se vio truncada por su asesinato.     

   En la primavera de 1936 y por su petición expresa al grupo teatral La Barraca, realizó este la que sería su última funciónː El caballero de Olmedo de Lope de Vega.

   En marzo se casó con el abogado y político Francisco Pérez Carballo.​ Tras la victoria del Frente Popular su marido fue designado gobernador civil de La Coruña. Con el golpe de Estado en julio que dio lugar a la Guerra Civil, mientras ella se refugió en casa de López Abente, su marido fue apresado y asesinado el 24 de julio.​ Al llamar al Gobierno Civil para tener noticias de su esposo, se le comunicó que sería recogida —estaba embarazada— para acompañarla junto a él.​ Sin embargo, fue detenida y encarcelada, conociendo en el calabozo la noticia de la muerte de su marido, quien fue fusilado el 24 de julio en Punta Herminia, cerca de la Torre de Hércules.   

  Liberada a primeros de agosto, siéndole prohibida la residencia en la capital de la provincia, se refugió en Vilaboa (Culleredo), en casa de Victorino Veiga, diputado de Izquierda Republicana.​ Allí recibió una orden de deportación que no le dio tiempo a cumplir, porque en la noche del 17 de agosto fue detenida de nuevo por miembros de la Guardia Civil,​ y asesinada en el kilómetro 526 de la carretera N-VI, encontrándose su cuerpo al día siguiente en las proximidades de Rábade,​ en la provincia de Lugo.


miércoles, 4 de octubre de 2023

Madrileñas y madrileños célebres. Juan de la Cuesta

 

    Juan de la Cuesta nació en el siglo XVI, Las noticias más antiguas parecen ubicar a La Cuesta en Valladolid en el año 1567. Impresor de profesión y tras un posible paso la  imprenta de Alcalá de Henares propiedad de Juan Gracián, se traslada  a Segovia, donde imprimió las obras de Juan de Horozco y Covarrubias tituladas Tratado de la verdadera y falsa prophecía y Emblemas morales.

En 1599, María Rodríguez de Rivalde, viuda de los impresores Juan Íñiguez de Lequerica y Pedro Madrigal, emplea a Juan de la Cuesta, asociándose en noviembre de ese año a la cofradía de los Impresores de Madrid. A principios de 1604 quedó a cargo de la imprenta de Madrigal, con cuyo hija María de Quiñones se había casado. 

Hacia finales de ese año, el comerciante de libros Francisco de Robles encargaría a La Cuesta la impresión de la edición príncipe de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.​

La imprenta estaba en la calle de Atocha de Madrid. El edificio donde se encontraban los talleres donde se imprimió la edición príncipe del Quijote era conocido con anterioridad como antiguo Hospitalillo del Carmen; más tarde se le dio el nombre de Editora del Quijote o Imprenta del Quijote. La casa que se halla en el año 2004 en el solar donde estuvo aquella imprenta, en la calle de Atocha de Madrid n.º 87 es propiedad de la Sociedad Cervantina de Madrid. Esta sociedad tiene el proyecto de instalar allí un Museo Cervantino, exhibir una imprenta del siglo xvii más una biblioteca especializada en temas de la obra de Cervantes y un local para representaciones teatrales y conferencias. La actual casa es un antiguo edificio rehabilitado, declarado monumento nacional de carácter histórico-artístico. El impresor Juan de la Cuesta desarrolló su actividad hasta el año 1625.

  Juan de la Cuesta falleció en Madrid en el año de 1.627.


  Las relación de obras impresas por Juan de la Cuenta a parte del Quijote, son las siguientes

De Cervantes: 

  (1613) La gitanilla, El amante liberal, Rinconete y Cortadillo,La española inglessa, El licenciado vidriera, La fuerça de la sangre, El zeloso estremeño, La ilustre fregona, Las dos donzellas. La señora Cornelia, El casamiento engañoso, La de los perros Cipion, y Bergança, Los trabaios de Persiles y Sigismunda, historia setentrional (1617, póstuma).

De Lope de Vega

Las almenas de Toro, Los amantes sin amor, El bobo del colegio, El caballero de Illescas, La corona merecida, El cuerdo loco, La ingratitud vengada, La gallarda toledana, Pedro Carbonero, El verdadero amante, La villana de Getafe, La viuda valenciana, La Jerusalén conquistada, 

De otros autores

Romancero General, en que se contienen todos los Romances que andan impresos. Aora nuevamente añadido y enmendado, AA. VV. (1604)

Arauco domado, de Pedro de Oña (1605)

Libro de instrumentos nuevos de geometría, de Andrés García de Céspedes (1606)

Regimiento de navegación, de Andrés García de Céspedes (1606)

Restauración de España, de Cristóbal de Mesa (1607)

Prado espiritual, de Juan Basilio Sanctoro (1607)

Valle de lágrimas y diversas Rimas, de Cristóbal de Mesa (1607)

Tragedias de amor, de gustoso y apacible entretenimiento de historias, fábulas, enredadas marañas, cantares, bailes, ingeniosas moralidades del enamorado Acrisio, y su zagala Lucidora, de Juan de Arce Solórzano (1607)

Arte de Escrivir de Francisco Lucas, (1608). La edición coincide con la de la segunda parte de El Quijote. El libro está impreso en su mayor parte en cursiva y tiene numerosas planchas xilográficas de muestras de letra.

Obras del insigne cavallero Don Diego de Mendoza recopiladas por Frei Juan Díaz Hidalgo (1610)

La Araucana, de Alonso de Ercilla y Zúñiga (1610)

Obras, de Ludovico Blosio (1611)

La Cruz, de Albanio Remírez de la Trapera (1612)

Libro de San Ivan Climaco, Llamado la Escala Espiritval, En El qual se descriuen treynta Escalones por donde pueden subir los hombres a la cumbre de la perfección; traducción de Fray Luis de Granada (1612)

Lugares comunes de conceptos dichos y sentencias en diversas materias, de Juan de Aranda (1613)

La ciudad de Dios, de San Agustín; traducción de Antonio Rois y Rosas (1614)

Dialogos de la naturaleza del hombre, de su principio, y su fin. En los quales se le da por admirable estillo el necessario, y verdadero conocimiento, assi de Iesu Christo nuestro Dios y Señor, como de si mismo, de Ramon Sabunde; traduzidos de lengua latina y anotados por el Padre Fray Antonio Ares (1614)

Annales, de Cornelio Tácito, traducidos por Antonio de Herrera (1615)

El cavallero puntual, de Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo (1616)

Minerva Sacra, de Miguel Toledano (1616)

Relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón, de Vicente Espinel (1618)

Las Eclogas, y Geórgicas de Virgilio, y Rimas, y el Pompeyo tragedia, de Cristóbal de Mesa (1618)

La filosofía vulgar, de Juan de Mal Lara (1618)

Refranes o proverbios en romance, de Hernán Núñez Pinciano (1619).

sábado, 23 de septiembre de 2023

Madrileñas célebres. Francisca Bezón

 

 Francisca Bezón  conocida como "La Bezona", fue una actriz, 'autora' y música del Siglo de Oro Español. 
   Durante años, los investigadores la consideraron hija natural del dramaturgo y poeta Francisco de Rojas Zorrilla.

 Nacida con bastante probabilidad en el Madrid de Felipe IV, Francisca Bezón fue hija adoptiva de la actriz Ana María de Peralta y Escobedo, también apodada "la Bezona" y de Gregorio de Rojas alias "Juan Bezón".​ En la temporada 1657-8 ya aparece como comedianta distinguida en la compañía de Juan Tapia. En esa época debió casarse con Vicente de Olmedo, benjamín del actor y empresario Alonso de Olmedo.

    Mediado el XVII Francisca, al parecer indispensable haciendo el papel de gitana en el drama del calderoniano Antonio de Solís y Rivadeneyra Amor y obligación, y estándose representando este en el Coliseo de Palacio en los días previos al Corpus, abortó como resultado del ajetreo de idas y venidas a la corte y los habituales calores de finales del mes de junio en Madrid. El mal parto no se la llevó a la tumba y queda noticia de que en 1659 estaba de nuevo en los escenarios madrileños bailando en la obra Los Juan Ranas.

  También visitó la corte de París, llegando a permanecer once años en Francia con la compañía de Sebastián de Prado.2​ Se le concede además a La Bezona, el mérito de haber conquistado la corte de Luis XIV con su interpretación de la comedia clásica española, seducción que contribuyó a que la compañía fuese protegida durante más de dos lustros por la reina María Teresa, hija de Felipe IV y esposa del Rey Sol.

  De regreso a España, figuró en Madrid como primera dama (primera actriz) en las compañías de Manuel Vallejo y Antonio de Escamilla.​ Todavía el 3 de junio de 1683, ya madura y 'autora' (sinónimo en su época de empresaria teatral), la compañía de "la Bezona" hizo en palacio una representación particular de la referida obra Amor y obligación;​ y un año después aparecen representando El desdén, con el desdén, de Agustín Moreto.

  Casiano Pellicer, en el segundo tomo de su singular tratado, recoge algunos de los homenajes literarios que "la Bezona" provocó a lo largo de su vida profesional.​

  A finales de 1702, ya retirada de la comedia por edad y achaques, hizo testamento junto con su marido, para fallecer poco después, en enero de 1703, en la casa madrileña de la calle Cantarranas en la que ambos cónyuges residían.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Madrileños célebres. Jesús Carrasco-Muñoz

 

 Jesús Carrasco-Muñoz y Encina nació en Madrid en 1869.  Realizó sus estudios en Madrid, titulandose en la Escuela  de Arquitectura en 1894.

  Su trabajo se desrrollo en Madrid y Valladolid durante el primer tercio del siglo XX.  Sus primeros proyectos los hizo de la mano de su padre, el arquitecto Vicente Carrasco-Muñoz y Pedrosa, trabajó con su compañero de promoción Joaquín Saldaña y López. Posteriormente recibió influencias estilísticas de Eugenio Jiménez Correa, con el que colaboró en diversos concursos.

   Colaborador del Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea, GATEPAC. 

 Como arquitecto municipal de Madrid, participó en varios proyectos sobre la apertura de la Gran Vía y la alineación y remodelación de la Plaza de España en 1910 y 1926 que serviría de base para la definitiva de 1931.​

   Fue el constructor y diseñador durante el periodo que va desde 1919 a 1923 del edificio del Hotel Reina Victoria en la plaza de Santa Ana de Madrid.​

   Algunas de sus obras se encuentran ya desaparecidas como el Hotel Labourdete. Participó en los concursos municipales del Palacio de Comunicaciones, Casa de Correos y Casino de Madrid.

Entre sus obras más significativas se encuentran:

  •   Central Eléctrica del Mediodía (1899)
  •   Edificio del semanario Nuevo Mundo en Madrid (1906).
  •   El convento de María Magdalena («las recogidas»).
  •  Ermita de la Virgen del Rosario de Pastores (Nª Sra. de los Pastores) en Huerta de Valdecarábanos (1910).
  •   La vivienda Amós Espina (1913) - (Botica de la Reina Madre).​
  •   Edificio Leopoldo Daza (1918).​
  •   El Hotel Reina Victoria en Madrid (1919).
  •   El Templo Nacional de Santa Teresa de Jesús de la calle de Ferraz (1928).
  •   El edificio que reconstruyó el convento de Santa Ana, en Toledo, como edificio añadido a la Escuela de Artes y Oficios (1921-1931).​

  Falleció en Madrid en el año de 1957.

viernes, 8 de septiembre de 2023

Madrileños célebres. Adolfo Bonilla y San Martín

   Nació en Madrid el 27 de septiembre de 1875 en el seno de una familia acomodada. Estudió dos carreras, Derecho y Filosofía y Letras, en la Universidad Central, donde conoció a su mentor, Marcelino Menéndez Pelayo, cuyas Obras completas cuidó de editar; en 1896, con solo veintiún años, se doctoró en Derecho y en Filosofía con tesis sobre Teoría y concepto del derecho y Luis Vives y sus tres libros "De anima et vita". En 1898 era ya secretario primero de la Sección de Ciencias Morales y Políticas del Ateneo de Madrid, en cuya Escuela de Estudios Superiores trabajó. 

   Tradujo en 1901 la Historia de la literatura española desde los orígenes hasta el año 1900 del hispanista James Fitzmaurice-Kelly. Al mismo tiempo se desempeña como abogado y lleva la secretaría de cursos del Ateneo; es más, traduce el Ion de Platón bajo el pseudónimo de Afanto Ucalego. En marzo de 1903 obtiene la Cátedra de Derecho Mercantil de la Universidad de Valencia. Consigue su ansiada cátedra de Historia de la filosofía en 1905 en la Universidad Central y edita sus primeros libros de caballerías, Baladro de Merlin, Demanda del Sancto Grial, Tristán de Leonís y Tablante de Ricamonte. Mantiene algunos rifirrafes eruditos con el acreditado Emilio Cotarelo y Mori. En abril de 1910 es elegido académico de la Historia. En el verano de 1911 empieza a preparar la edición de las Obras completas de Menéndez Pelayo. Por entonces ya lleva editados dos tomos de su Historia de la filosofía española, y en otoño viaja a Londres y París para curiosear en las bibliotecas sobre libros de caballerías y de filosofía española. Murió su maestro Menéndez Pelayo en 1912. Dos años después publica en Madrid el que considera el mejor de sus trabajos filosóficos, los Coloquios filosóficos. Proteo o del devenir.

  En 1921, es elegido miembro de la Real Academia Española, ostentando el sillón "A". En abril de 1924 emprendió un largo viaje alrededor del mundo (Estados Unidos, Hawái, Japón, China, India y Egipto) y el 21 de febrero de 1925 se casó con María Luisa Terson de Paleville y Espinosa. Pero regresó enfermo y aún empeoró más tras otro viaje a La Habana, en mayo de 1925, para asistir a la toma de posesión del presidente Machado, pues había sido nombrado embajador extraordinario por el dictador Primo de Rivera. A la vuelta se le añadió una disentería y terminó asistido con respiración mecánica hasta que murió el domingo 17 de enero de 1926, a los cincuenta años.

martes, 15 de agosto de 2023

Madrileñas célebres. Consuelo Sanz-Pastor

   

   Nacida en Madrid el 18 de enero de 1916, era la cuarta hija de una familia de siete hermanos. Su padre, César Alfredo Braulio Sanz Muñoz, era militar de profesión, por lo que los continuos traslados de una ciudad a otra marcarán la vida de la joven Consuelo. Tras una breve temporada en Zaragoza, su padre es trasladado a la capital. Consuelo estudiará primero en el Colegio de la Asunción de Madrid y más tarde comienza sus estudios de Bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, que finaliza en 1931 con excelentes calificaciones. Consuelo y su hermana Pilar inician ahora sus estudios universitarios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, pero, debido a la oposición de su padre a que continuaran su formación en la capital, ambas se licenciarán en Geografía e Historia por la Universidad de Zaragoza en 1933. 

 En 1940 obtiene el doctorado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid con la tesis titulada La obra política y literaria de Catón, el Censor, sobre la figura de Catón el Viejo, que dirigirá el Dr. Eloy Bullón. Por aquel entonces Sanz-Pastor entabla amistad con la Directora del Palacio Real, Dña. Matilde López Serrano, quien le recomienda la preparación a las oposiciones del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Gana la plaza en 1941 junto a otras compañeras como María Luisa Vázquez de Parga o Clarisa Millán, siendo las primeras mujeres en lograrlo tras la Guerra Civil española. Su primer destino será el Museo Arqueológico Nacional, donde toma posesión el mismo día de su nombramiento como funcionaria de carrera por Orden Ministerial de 2 de junio de 1941. Aquí permanecerá poco menos de un año pues cesa el 30 de abril del año siguiente al haber sido nombrada Directora del Museo Cerralbo por Orden Ministerial de 21 de abril de 1942 -incorporándose a su destino definitivo el primero de mayo-.

 En 1956 fundó Amistad Universitaria, junto con Ángeles Galino de la Institución Teresiana y primera catedrática de la Universidad española y María Salas.​

Fue miembro del Comité Internacional de Arquitectura y Técnicas Museográficas y entre 1981 y 1984 presidenta del Comité Español del Consejo Internacional de Museos.5​ Fue vocal del Real Patronato del Museo del Prado desde 1980.​
 Su mayor contribución fue el libro Museos y Colecciones de España (1.ª edición, 1969), conocido como el «libro rojo», que recopila todos los museos y colecciones de España

jueves, 3 de agosto de 2023

Madrileñas cèlebres. María Josefa Pimentel y Tellez-Giron

   

  María Josefa de la Soledad Alfonso-Pimentel y Téllez-Girón, XII duquesa de Benavente nació en Madrid el 26 de noviembre de 1752, fue una aristócrata española, duquesa consorte de Osuna, salonnière y mecenas del pintor Goya así como de otros artistas, escritores y científicos.​

   Era hija de Francisco Alfonso-Pimentel y Borja y de María Faustina Téllez-Girón y Pérez de Guzmán.​ Por nacimiento era condesa-duquesa de Benavente y el 29 de diciembre de 1771 se casó con su primo hermano Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna.​ 

  De acuerdo con las fuentes contemporáneas, la duquesa era una mujer de aguda inteligencia, elegancia y compostura. Fue un personaje muy destacado en Madrid, en lo cual rivalizó con la reina María Luisa y con la duquesa María Teresa de Alba. Interpretó un importante papel en la sociedad española de la época.​

     La duquesa mantuvo uno de los salones literarios más importantes de Madrid, convirtiéndose en la personificación de los aristócratas ilustrados del siglo xviii tardío. En este sentido, fue una de las dos primeras mujeres en ingresar en la Real Sociedad Económica Matritense. Ante la polémica levantada por la admisión de mujeres, se formó en la Matritense la Junta de Damas de Honor y Mérito (1787), de la que la condesa de Benavente y duquesa de Osuna fue nombrada presidenta. 

   En ella y en su marido, el pintor Francisco José de Goya y Lucientes encontró unos apoyos fiables que se distinguían por un avanzado gusto artístico. La duquesa no sólo adquirió una de las primeras carpetas de la serie de grabados Los caprichos sino que fue probablemente quien encargó al pintor dos series de cuadros de gabinete hoy famosas, entre ellas un grupo de escenas de brujería en la cual destaca el óleo El aquelarre (1798) (Museo Lázaro Galdiano de Madrid) y Vuelo de brujas (Museo del Prado).   

  En un famoso retrato que le hizo Goya (colección March), la duquesa aparece de pie con actitud de noble reserva, volviéndose hacia el espectador. Sus vestiduras siguen la moda iniciada por la reina María Antonieta en París en aquella época. En otro cuadro de Goya (Museo del Prado) la familia ducal aparece retratada. En un cuadro de gran formato, Goya tuvo éxito en percibir el alma de sus modelos con gran habilidad y sabiduría. En el sereno grupo, Goya supo captar la bonhomía del duque, la inteligencia de la duquesa y la sutilmente diferenciada inocencia de sus cuatro hijos.

    Fue la creadora del que hoy es el madrileño parque de El Capricho, un deseo personal para su villa de recreo que hoy constituye uno de los más ricos patrimonios de la villa de Madrid.

jueves, 27 de julio de 2023

Madrileñas célebres. María Ana de Jesús Navarro

   María Ana Navarro de Guevara y Romero, conocida como Mariana de Jesús, nacio en Madrid el 17 de enero 1565  en el seno de una familia acomodada que se relacionaba con los círculos cortesanos. Su padre era peletero al servicio del rey Felipe II.

Mariana se sintió atraída muy pronto por la vida religiosa. A la edad de 22 años ya tenía la firme determinación de ingresar en un convento, a pesar de la rotunda oposición de su padre  y su madrastra, que tenían concertado su matrimonio con un joven. Sin embargo, de poco sirvieron los intentos de los progenitores por apartarla de su vocación. La leyenda dice que llegó a desfigurarse el rostro y cortar sus cabellos con el fin de verse rechazada por su prometido.

   En 1598 se retiró como penitente a la ermita de santa Bárbara de la capital del reino. Allí fue ayudada por fray Juan Bautista del Santísimo Sacramento, religioso mercedario y reformador de la Orden, quien fue su director espiritual hasta su muerte, y por otras personas piadosas. Puso su morada en una pequeña casa, vecina al convento de los mercedarios descalzos, donde pasó varios años dedicada a la oración y la penitencia, así como al servicio a los pobres y necesitados del la ciudad. En 1613 fue recibida en la Orden de la Merced, dado el hábito de terciaria, por impuesto de fray Felipe Guimerán, Maestro General de la Orden, quien al año siguiente, el 20 de mayo de 1614, le recibió la profesión.

   La fama de sus virtudes y de las apariciones sobrenaturales y milagros que la acompañaban se extendió rápidamente por Madrid. Sus superiores le ordenaron que escribiera acerca de estas experiencias. En estos escritos, Mariana narra, entre otras cosas, las visiones que tuvo de Jesucristo y la Virgen María y sus éxtasis místicos.

    Su muerte se produjo el 17 de abril de 1624 en el convento mercedario de santa Bárbara de la capital madrileña, a consecuencia de una afección pulmonar. Tenía 59 años.

  Si ya en vida María Ana había alcanzado gran renombre por su piedad y los prodigios de todo género que se atribuían a su persona, después de su muerte el mismo no hizo sino aumentar. Incluye entre ellos la caída de lluvia en Madrid, en épocas de fuerte sequía, como la que asoló a las dos Castillas en 1613.​

  Su cadáver fue expuesto al público durante dos días en medio de una gran concurrencia. El artista Vicente Carducho hizo varias máscaras mortuorias de la difunta.​ El mismo año del fallecimiento se inició el proceso canónico de la beatificación, alentado por el pueblo, la nobleza y el mismo rey Felipe IV, gran devoto suyo.

El 31 de agosto de 1627 se abrió su sepultura, y ante el asombro general, supuestamente se encontró que el cuerpo estaba intacto, con la carne fresca y los miembros flexibles, y exhalando una agradable fragancia. De acuerdo a la leyenda, solamente el rostro se encontraba un tanto desfigurado debido a las manipulaciones que se habían hecho para obtener la mascarilla mortuoria. Este hecho inexplicable se habría verificado las sucesivas veces que se inspeccionaron los restos mortales, en 1731, 1924 y 1965.

    El 18 de enero de 1783 fue declarada beata por el papa Pío VI. Era tal el fervor que la figura de Mariana despertaba entre el pueblo, que el Ayuntamiento de Madrid la declaró copatrona de la ciudad, junto a san Isidro Labrador.​

     El cuerpo incorrupto de la beata se venera en la iglesia del Convento de don Juan de Alarcón de Madrid, toda vez que el antiguo convento de santa Bárbara donde se hallaba fue destruido. El sepulcro donde reposa fue regalado por la reina Isabel II.

El 8 de marzo de 2011 se abrió el proceso diocesano de canonización en la iglesia de las Mercedarias del convento de Alarcón de Madrid.


martes, 18 de julio de 2023

Madrilenos y madrileñas célebres. Juan Caramuel

     

     Juan Caramuel Lobkowitz nació el  23 de mayo de 1606. Era hijo del ingeniero luxemburgués Lorenzo Caramuel y de la bohemia Catalina de Frisia,​ que se habían establecido en Madrid en el año 1586 en el séquito del Embajador del Sacro Imperio a la corte recientemente establecida por Felipe II.​

    De inteligencia superdotada, a los doce años componía tablas astronómicas, siendo su padre su primer maestro en esta disciplina. Estudió humanidades y filosofía en la Universidad de Alcalá, donde fraguó una gran amistad con Juan Eusebio Nieremberg, e ingresó en la Orden Cisterciense en el Monasterio de la Santa Espina (Valladolid); se formó en filosofía en el Monasterio de Santa María de Montederramo (Orense, y en teología en el de Santa María del Destierro, en Salamanca. Fue profesor de su orden en los colegios de Alcalá y Palazuelos (Valladolid); viajó a Portugal, y a Bélgica en 1632. Se doctoró en teología en Lovaina (1638).  En definitiva Juan Caramuel fue filósofo, matemático, lógico, lingüista y arquitecto.    

  Fue abad de Melrose, en Escocia, superior-abad de los benedictinos de Viena, gran vicario del arzobispo de Praga, y vicario general de la Orden en Inglaterra; en 1647 se trasladó a Praga, donde fue abad durante diez años. También fue obispo coadjutor en Maguncia y agente del rey de España en Bohemia. Se trasladó luego a Roma, donde obtuvo el favor del papa Alejandro VII, que lo nombró obispo de Satriano y Campagna, y después de Vigevano (cerca de Milán), donde murió el 8 de septiembre de 1.682.