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jueves, 30 de octubre de 2025

Castillos de Madrid. Villarejo de Salvanes

   

   No hay consenso a la hora de establecer la fecha de fundación de este castillo. Lo que sí parece cierto es que el castillo de Villarejo de Salvanés formaba parte del sistema defensivo que protegía el paso por el antiguo Camino de Toledo (o Toledano), así como por la llamada Senda Galiana (calzada romana que enlazaba la Galia e Hispania, en uso durante la Edad Media).

    Fue sede del Tribunal Especial de las Órdenes Militares y, en el siglo XIX, acogió como refugiado a El Empecinado, además de convertirse en el punto de origen de uno de los fracasados levantamientos del Juan Prim.   

En las Relaciones de Felipe II, de 1575, se describía al castillo  como una fortaleza con buen aposento, con arcos de canterías y mármoles de Génova. Se hacía mención expresa a su torre, de la que se destacaba su altura, su adarve y sus cubillos de cal y canto.


       La torre del homenaje es el único elemento del edificio que se conserva actualmente. Fue construida siguiendo el modelo de arquitectura militar de las provincias de Madrid y Toledo, caracterizado por la agrupación de los cubillos (o torrecillas cilíndricas), que aparecen adosados al conjunto principal.

   Su rasgo más singular, único en las fortificaciones españolas, es que no están situados en las esquinas de la torre, sino en sus lados, en orden de tres por cada uno de ellos.

    La torre tiene cuatro plantas y está rematada con matacanes simulados. La práctica ausencia de vanos es otra de sus característica, con la excepción de unas ventanas resaltadas con sillares. Está construida en sillarejo y la argamasa utilizada es la cal.


jueves, 23 de octubre de 2025

Castillos de Madrid. Viñuelas

      

 El Bosque de Viñuelas está enclavado en el extenso territorio que forman los valles del alto manzanares al sur de la sierra de Guadarrama. En el centro  se encontraba la torre fortificada que formaba parte de la cadena de fortalezas establecidas con fines defensivos en torno a la comarca del Mageril moro.  

  Según describe el historiador José María cuadrado. En él se desarrollo alguna de las interminables luchas que entonces tenían lugar entre infieles y cristianos. Era el período álgido en que Ramiro II, rey de león (931-951) en sus correrías contra los sarracenos conseguía llegar hasta el centro de los dominios del califa: era cuando Fernando I el Magno (1010-1065) corría victorioso desde la sierra de Guadarrama al Tajo, arrollando todo lo que se le ponía por delante: o cuando su hijo Alfonso VI el Bravo ( 1040-1109) consiguió añadir a la Corona los dilatados territorios de Magerit y Toledo.   

El Castillo tiene referencias que datan de 1285, evolucionó de un antiguo cazadero real a un palacio fortificado de los siglos XVII y XVIII, propiedad de figuras como Leonor Núñez de Guzmán y el emperador Carlos I. Sus transformaciones incluyen la construcción de cuatro torres en 1697 y la adición de elementos góticos en el siglo XIX. Durante la Guerra Civil, sirvió de cuartel general republicano y fue residencia temporal de Franco, siendo actualmente un edificio de propiedad privada usado para eventos. 

   Evolución temporal:

  1. Siglo XIII y XIV: Las primeras referencias datan de 1285. En el siglo XIV pasó a manos de Leonor Núñez de Guzmán, amante de Alfonso XI.
  2. Siglo XVI: Fue propiedad del emperador Carlos I, quien lo vendió al mariscal de Castilla, Arias Pardo de Saavedra.
  3. Siglo XVII y XVIII: Tras pasar por varias manos, la marquesa de Mejorada y de la Breña mandó construir las cuatro torres en 1697. La Corona Española recuperó la propiedad en el siglo XVIII. 
  4. Transformaciones y arquitectura
  5. Siglo XIX: El duque del Infantado compró el castillo tras una subasta y añadió elementos góticos del monasterio de San Francisco de Cuéllar, como la capilla y la crestería del tejado.
  6. Construcción actual: La edificación actual es de los siglos XVII y XVIII, con planta cuadrada y cuatro torres cilíndricas almenadas. Su fachada norte es especialmente ornamental, con un balcón corrido y un pórtico. 
  7. Siglo XX y actualidad
  8. Guerra Civil: Sirvió como cuartel general del Ejército Republicano.
  9. Residencia de Franco: Tras la guerra, fue la residencia provisional del general Francisco Franco hasta que se acondicionó el Palacio de El Pardo.
  10. Actualidad: Fue adaptado en el siglo XX para albergar eventos y celebraciones, y actualmente es de propiedad privada. 

sábado, 11 de octubre de 2025

Castillos de Madrid. Torremocha

     

  Ubicado en el municipio de Santorcaz en la llamada Alcarria madrileña. El castillo de Torremocha  se sitúa en la parte alta del pueblo, asomándose al barranco que desemboca en la vega del arroyo Anchuelo. Su posición retirada no responde a una posición estratégica ni militar sino posiblemente de apoyo a la fortaleza de Alcalá de Henares, Alcalá la Vieja, en la vigilancia de los campos de cultivo situados entre ambos emplazamientos.     

  Es el único vestigio que se conserva del conjunto de defensas que antiguamente rodearon la población de Santorcaz, edificado entre la segunda mitad del siglo XIII y el último tercio del siglo XIV y que se levantaron sobre otra fortaleza previa, de la cual no se tiene ninguna referencia documental. La muralla supera los 10 metros de altura en los tramos mejor conservados y estaba defendida por una serie de torres de diferente tipología. 

   El recinto amurallado cierra un área de unos 8.000 m2 en cuyo interior se encuentra la iglesia parroquial de San Torcuato. Según aparece en diferentes fuentes, el recinto tuvo dos accesos de los cuales se conserva solamente uno adosado al cuerpo bajo de la torre campanario de la iglesia de San Torcuato. Durante el siglo XVI, el castillo fue empleado como «cárcel de nobles». Entre otros personajes ilustres, por él pasó la Princesa de Éboli, acusada de conspirar contra Felipe II.



viernes, 26 de septiembre de 2025

Castillos de Madrid, El viejo de Manzanares del Real

  El castillo viejo de Manzanares el Real, conocido popularmente como plaza de Armas. Situado en el extremo de una loma, al borde del río Manzanares, en la falda meridional de La Pedriza, la formación granítica más importante de la sierra de Guadarrama.

 No se conoce la fecha de su fundación, si bien es anterior al famoso castillo nuevo de Manzanares el Real, empezado a construir en 1475, que se encuentra en sus proximidades. Está en estado ruinoso y sólo se mantienen dos muros en pie, integrados dentro de un recinto ajardinado. Es de acceso libre. 

 Fue construido por los musulmanes de Madrid (Maÿrit) como protección y defensa de los ejércitos extranjeros y en concreto por los abanderados bajo los Reyes Católicos. No existen referencias concretas sobre la construcción de este castillo hispano-musulmán tras la quema de textos hispano-musulmanes por la Inquisición. La primera documentación que aparece data del siglo XIV, cuando el rey Alfonso XI de Castilla emprende unas obras de remodelación en la carpintería en el edificio.

  Con la conquista cristiana de la Sierra de Guadarrama, fue objeto de disputas entre las Comunidades de Villa y Tierra de Segovia y Madrid por hacerse con el control de los bosques y pastos del curso alto del río Manzanares.

   Estuvo vinculado, en un primer momento, con la familia De la Cerda, a través de Leonor Núñez de Guzmán.

   El 14 de octubre de 1383, el rey Juan I de Castilla puso fin a los reiterados litigios entre madrileños y segovianos, haciendo donación de las tierras (y, con ello, cabe suponer que también de la fortaleza) a la Casa de Mendoza, que articuló en su entorno el señorío del Real de Manzanares

   El edificio entró en decadencia cuando, en el último tercio del siglo XV, esta poderosa familia impulsó la construcción de un nuevo castillo en sus inmediaciones, que sirviera de residencia palaciega.

El castillo se sitúa sobre un promontorio, desde el que se divisa el casco urbano de Manzanares el Real. Al fondo, el castillo nuevo de esta villa

  El castillo viejo de Manzanares el Real era de planta cuadrangular. En tres de sus esquinas, se levantaban torres cilíndricas y, en la restante, se alzaba la torre del homenaje, de mayores dimensiones.

Su trazado respondía al modelo habitual de la época, igualmente presente en el castillo nuevo, obra muy posterior.

En cuanto a su factura, el estilo dominante es el mudéjar, a base de piedra granítica y encintado de ladrillos.

martes, 16 de septiembre de 2025

Castillos de Madrid. Torrejón de Velasco o de Puñonrostro

  El castillo de Torrejón de Velasco o de Puñonrostro es una fortificación señorial construida durante el siglo XV. 

   Residencia y prisión temporal durante la edad moderna, albergó una fábrica de jabones en el siglo XVIII. Sufrió grandes daños durante la Guerra de la Independencia y tras su abandono terminó por convertirse en una ruina. 

  Es de planta rectangular que albergaba un conjunto de dependencias adosadas y repartidas en torno a un patio central donde se dispone un sistema de captación de agua. Las nueve torres semicilíndricas sobresalen del recinto, localizándose una en cada una de las cuatro esquinas, dos en los paños más largos (norte y sur) y una en mitad del paño oeste. La torre del homenaje, de planta rectangular y restos de cuatro pisos de los que se han perdido los forjados, se sitúa en el lienzo oriental. El acceso principal, en recodo, se produce a través de una puerta de arco apuntado de sillería situada en el lateral sur de la torre del homenaje, defendida por el cubo del ángulo sureste.

   El conjunto está construido en fábrica de mampostería irregular con tendencia a concertada de piedra caliza y relleno de argamasa y piedra en todas sus estructuras, con muros de casi metro y medio de grosor, y de unos 13 metros de altura, que se levantan sobre un zócalo macizo. En las ventanas de la torre del homenaje se emplea sillería en las jambas y ladrillo en los arcos de descarga.

Historia.

  En 1432 la villa de Torrejón era propiedad del obispo de Palencia Gutierre Gómez de Toledo. Es muy probable que él fuera el promotor de las obras del castillo, que se levanta en el emplazamiento de una fortificación anterior. La torre del homenaje se data hacia 1465. En esa época el castillo pasó a la familia Arias Dávila, elevada al condado de Puñonrostro por Carlos I en 1523 como reconocimiento por su participación a favor de la corona en la revuelta de las Comunidades.

   Acogió la estancia del emperador y de Francisco I cuando se dirigía a Illescas para celebrar “las vistas” para su casamiento de este con Doña Leonor, hermana de Carlos I, y sirvió como lugar de encarcelamiento del secretario de cámara de Felipe II Antonio Pérez, en 1587.

   En 1775 los condes de Puñonrostro dejaron de utilizar la fortaleza como residencia, instalando en ella una fábrica de jabones y otra de hilaturas de lana. Durante la Guerra de la Independencia, el castillo fue ocupado por las tropas francesas que devastaron el interior, dejándolo tremendamente dañado a su retirada. En este momento comenzó el imparable proceso de deterioro, acentuándose tras la desamortización, llegando a verse reducido a los lienzos y a las torres que los flanquea

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Castillos de Madrid. Coracera

     

  Situado en  San Martín de Valdeiglesias. También es conocido como castillo de San Martín de Valdeiglesias.

  Mandado levantar por Álvaro de Luna en el siglo XV, como residencia y pabellón de caza. No obstante, existen referencias de una construcción anterior, que datan de tiempos de Alfonso VIII de Castilla, en los siglos XII y XIII. 

  La fortaleza está construida en piedra berroqueña. Es de planta cuadrada y se articula alrededor de tres grandes volúmenes, de forma circular, sobre los que destacan la torre del homenaje y una torre que hace la función de albarrana. El conjunto está rodeado de una barbacana, de unos cuatro metros de altura, situada a unos cinco metros de distancia del núcleo principal.

   La torre del homenaje, de sólido aspecto, tiene forma pentagonal y presenta tres garitones. A sus pies se sitúa la puerta de acceso, formada por dovelas de granito, de medio punto.

  Todo el conjunto se encuentra almenado. Las almenas fueron incorporadas en una de las restauraciones efectuadas en el siglo XX.

En lo que respecta al interior, el patio de armas es el punto de distribución de las diversas dependencias, entre las que sobresalen la capilla y la bodega.

 En la actualidad la fortaleza se encuentra en un buen estado de conservación, como consecuencia de varias obras de rehabilitación, emprendidas hacia 1940 y en los primeros años del siglo XXI. 

  Además de por Álvaro de Luna y sus herederos, la fortificación ha sido utilizada por distintas personalidades históricas, entre las que destaca la reina Isabel la Católica, que residió en ella cuando fue proclamada heredera de la Corona de Castilla.

 En el siglo XIX, quedó en manos del barón del Sacro Lirio, que lo utilizaba a efectos recreativos y cinegéticos. Durante la guerra civil española el general Kindelán instala su estado mayor en el castillo, con un potente equipo de transmisión en la torre del homenaje. Durante la batalla de Brunete el castillo se convierte en un albergue para las fuerzas alemanas de aviación, la legión Cóndor. En 1949 el castillo pasa a estar protegido por el estado, siendo declarado Monumento Histórico Artístico. En 1985 pasa a ser un bien interés cultural (B.I.C) en la categoría de monumento. En este mismo año tras la extraña muerte del último propietario, el castillo quedó sin dueño hasta su adquisición en 2003 por el Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias.   

  Su propiedad corresponde a la Fundación Castillo de la Coracera, constituida en el año 2003. Esta entidad, formada por el Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias y un particular, está rehabilitando el edificio para su uso público. En él se va a instalar el Museo de los Vinos de Madrid y está previsto que albergue otras dependencias, destinadas a la difusión turística y cultural de la zona.

La denominación «de la Coracera» proviene de uno de sus antiguos propietarios, Antonio Corcuera, cuyo apellido habría degenerado con el paso del tiempo.​ Fue una errata en un folleto publicitario de los años setenta la que dio origen a su actual nombre.

viernes, 22 de agosto de 2025

Castillos de Madrid. Fuentidueña de Tajo

 

  Situado sobre un cerro, desde donde se domina el pueblo. Estuvo vinculado con la orden militar de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago,​ razón por la cual también es conocido como castillo de Santiago. Otras denominaciones son Torre de Doña Urraca y Torre de Los Piquillos, en referencia a la torre del homenaje, uno de los elementos de la fortaleza que mejor se conservan.

  Su historia aparece ligada a la desaparecida fortificación musulmana de la Alfariella o de la Alarilla, edificada por la población musulmana para detener el avance de los reinos cristianos, durante la Reconquista.    

   La Alarilla fue conquistada por el rey Alfonso VI de León entre los siglos XI y XII. Los cristianos establecidos optaron por abandonar esta construcción, meramente militar, y levantaron en el siglo XII un nuevo castillo, que, además de fortaleza, sirviera de residencia palaciega.

   En el castillo vivió la reina Urraca I, esposa de Alfonso I de Aragón, a quien el pueblo de Fuentidueña de Tajo llamaba su dueña. Este apelativo, unido a la existencia de un manantial a los pies del cerro donde se emplaza el castillo, da nombre a la localidad.

  En el año 1212, Alfonso VIII consolidó la plaza, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa, que permitió la expansión meridional del Reino de Castilla.

   En el siglo XV, el edificio pasó a manos de la Orden de Santiago. En 1438, el adelantado Pedro Manrique fue encarcelado en el castillo, en tiempos de Juan II. También sirvió de prisión a Álvaro de Luna, en castigo por sus diferencias con la citada orden militar, y a Diego López Pacheco y Portocarrero, segundo marqués de Villena, confinado por orden de Gabriel Fernández Manrique.

   En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, el castillo de Fuentidueña fue expoliado y sus piedras utilizadas para la construcción de otras edificaciones.

Características

   La cara exterior de la torre del homenaje, un muro y parte de algunas torres son los únicos restos que se conservan del castillo, que se encuentra en estado de ruina progresiva.

   El edificio fue construido, en su mayor parte, en tapial. Era de planta grande e irregular, a modo de paralelogramo. Presentaba dos cuerpos, uno principal y un gran albarcar, separados por un foso interior. Los restos conservados son fruto de una ampliación emprendida en el siglo XIV, dos siglos después de su fundación.La torre del homenaje es el elemento arquitectónico de mayor interés del edificio. Con una altura de cerca de 30 metros, fue levantaba en el eje de simetría del recinto. El grosor de sus muros es de 1,4 metros.

martes, 29 de julio de 2025

Castillos de Madrid. Villaviciosa de Odón

  

  Palacio-fortaleza ubicado en la localidad del mismo nombre.

      La primera construcción en el lugar fue construida en el siglo XV por los condes de Chinchón. En 1496, los marqueses de Moya, Andrés de Cabrera y Beatriz Fernández de Bobadilla, construyeron el primer castillo.​ Durante la Revuelta de los Comuneros, los capitanes Diego de Heredia y Antonio de Mesa, derribaron el castillo en 1521. En 1583 don Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, tercer conde de Chinchón, encargó su reconstrucción al arquitecto real Juan de Herrera, quien hizo una de las torres diferente de las demás, dando al castillo más perfil asimétrico. Dos siglos más tarde, en 1738, el rey Felipe V compró el condado y le concedió el título de Conde de Chinchón y la propiedad del castillo a su hijo el infante Luis (hermanastro de Fernando VI). Él, a su vez, encargó a Ventura Rodríguez la restauración del castillo y se le dio a la localidad su nombre actual, Villaviciosa de Odón. El 17 de agosto de 1758, después de la muerte de su esposa Bárbara de Braganza, Fernando VI se trasladó a la fortaleza, donde murió al año siguiente.   

  En 1797 María Teresa de Borbón, condesa de Chinchón, cuyo retrato fue pintado por Goya, se casó con el primer ministro Manuel Godoy, favorito de Carlos IV. En 1808, tras haberse separado de la Condesa, Godoy fue destituido de sus cargos y honores tras el Motín de Aranjuez, y encerrado en este castillo, que había pertenecido a su suegro.   

  En 1846, se creaba la primera Escuela de Ingenieros de Montes de España, la Escuela de Especial de Ingenieros de Montes, que ocuparía y adaptaría el Castillo y la finca anexa dos años después, comenzando sus clases el 2 de enero de 1848.​ 

   Tras la salida de la escuela forestal, el castillo se destinó a uso militar en 1886, con la instalación del Colegio de Educandos del Cuerpo de Carabineros, aunque por poco tiempo. Igual que otros castillos, fue usado como granero y casa de labor durante muchos años. Durante la Guerra Civil fue saqueado y sirvió como alojamiento tanto de las tropas republicanas como de las del bando franquista. 

   En 1965 fue adquirido por el Estado a los propietarios, descendientes de los condes de Chinchón, siendo restaurado en profundidad; desde 1972 alberga el Archivo Histórico General del Aire.

jueves, 19 de junio de 2025

Castillos de Madrid. Malsobaco

 

Se encuentra sobre un monte al suroeste de Paracuellos del Jarama. Se puede llegar a él tomando dirección hacia la localidad, e inmediatamente después de pasar el río Jarama, por el desvío al circuito de motocross.

Este castillo de origen islámico, anterior al siglo XI, tenía como misión la defensa del Tajo. Existen referencias documentales que hablan de este castillo y que datan de 1140, en plena Reconquista española y bajo el reinado de Alfonso VII.

   Parece ser que en 1180 Toledo cedió el castillo a la orden de Santiago, a la que pertenecerá hasta el siglo XVI, siendo el comendador Rodrigo de Mendoza (1540). Esta cesión se refiere sólo al castillo, y no a lo que es hoy el término municipal.

   El 18 de mayo de 1217, en Palencia, don García González, maestro de la orden de Santiago, y el convento de Uclés dan en patrimonio vitalicio al conde don Álvaro Nóez de Lara, procurador del rey Don Enrique y su mujer doña Urraca, el castillo y villa de Paracollos.

Se trataba de un castillo de planta cuadrangular muy simple, rodeado por una muralla. Sólo quedan algunos vestigios.

lunes, 16 de junio de 2025

Castillos de Madrid. Casasola

   

  Ubicado en el municipio de Chinchón, es una antigua fortificación que data del siglo XV.  Situado en un bellísimo entorno natural,  ha sido testigo de importantes acontecimientos a lo largo de los siglos.

  El Castillo de Casasola se alza majestuosamente en un alto, a orillas del río Tajuña, a unos 11 kilómetros del pueblo de Chinchón que cuenta con su propio castillo. Construido en los siglos XIV y XV, este castillo ha presenciado numerosos eventos históricos a lo largo de su existencia. Durante la proclamación de Alfonso XII, el castillo sirvió como refugio secreto para políticos y militares que apoyaban su ascenso al trono.

  El castillo presenta una planta triangular con dos torreones circulares en los vértices de su fachada. Construido con mampostería irregular, muestra señales de deterioro debido al paso del tiempo. Sin embargo, su belleza y grandeza siguen siendo evidentes incluso en su estado actual.

  Para acceder a la parte principal del castillo, se cruza un puente de piedra que atraviesa un foso formado por dos arcos. Este foso ha sido considerado como uno de los mejor conservados de la zona y agrega un elemento medieval intrigante a la estructura. Dentro del recinto, se pueden apreciar tres zonas distintas: la Torre del Homenaje, de pequeñas dimensiones, y dos edificios al norte y al sur que suman casi 740 metros cuadrados. Además, cuenta con un patio ajardinado interior de 373 metros cuadrados.



sábado, 31 de mayo de 2025

Castillos de Marid. Batres.

  

   Situado en el municipio del mismo nombre, al sur de la Comunidad de Madrid, en el límite con la provincia de Toledo. El castillo fue levantado entre los siglos XV y XVI. Ha estado vinculado históricamente con los señores de Batres, que lo utilizaban como residencia palaciega. Uno de sus más destacados moradores fue el célebre poeta toledano Garcilaso de la Vega (1501 o 1503–1536), que heredó el título de señor de Batres de su madre, Sancha de Guzmán.

   La propiedad pasó posteriormente a los Condes de Oñate y después a los Marqueses de Riscal. En la década de los setenta, fue adquirido por el arquitecto Luis Moreno de Cala y Torres, que procedió a su restauración, al tiempo que constituyó, dentro del recinto, la Escuela de Jardinería y Paisajismo Castillo de Batres.

El castillo de Batres se encuentra situado sobre un altozano, que conforma, en su base, un foso natural, por el que discurren algunos arroyos que vierten al Guadarrama, río que pasa cerca de la fortaleza. Está rodeado de una frondosa arboleda, integrada por especies características de la vegetación mediterránea, como la encina, el pino o el ciprés, así como por árboles y arbustos de jardinería.

   Fue construido en ladrillo cocido, si bien sus cimientos son de pedernal. De planta cuadrangular, el edificio se articula en torno a la torre del homenaje, su parte más antigua, que destaca sobre todo el conjunto, dada su ubicación adelantada con respecto al resto de la fortaleza.

El estilo plateresco domina el patio central, que consta de una doble galería con columnas toledanas y balconada de hierro, del siglo XVI. En el centro del patio, se sitúa un pozo de estilo gótico.



jueves, 29 de mayo de 2025

Castillos de Madrid. Aulencia.

  Se localiza en el término municipal de Villanueva de la Cañada, junto a el surgió una aldea desaparecida de nombre Villafranca del Castillo. En la actualidad este nombre lo lleva una urbanización de lujo. 

El castillo podría tener un origen musulmán. Aunque no existe abundante documentación al respecto. Se sabe que en el siglo XIV su propietario era García Fernández, y que en el siglo XV pasó a manos de Alfonso Álvarez de Toledo. 

   En 1455 Juan II libró al lugar de tasas y estableció que la fortificación y el pequeño caserío surgido a sus pies llevasen el nombre de Villafranca del Castillo. En este mismo siglo, los Núñez de Toledo, descendientes de los Álvarez de Toledo, emprendieron obras de ampliación en el edificio y levantaron un doble muro alrededor de su núcleo principal.

Hasta prácticamente el siglo XIX, no vuelve a haber referencias escritas sobre el castillo. En 1813, en el testamento del Marqués de Gelo y Santamarca, se describe el lugar como una zona despoblada.

   Posteriormente pasó a manos del marqués de Sotomayor. En 1844 su hija hizo inventario del paraje que, según sus reseñas, constaba de un caserío, unos viñedos, un chaparral y unos campos, valorados en 1.329.850 reales. En 1868, el marqués vendió las tierras, dadas sus dificultades económicas para mantenerlas.

En 1880 el castillo fue adquirido por Fernando Puig y Gilbert, y en 1918, por la familia Ballesteros, sus actuales propietarios. 

Durante la guerra civil, el edificio fue utilizado como refugio de una brigada de soldados soviéticos que apoyaban al ejército republicano durante la batalla de Brunete, disputada en julio de 1937. El edificio fue bombardeado por las tropas del ejército nacional.

El edificio se encuentra en estado de ruina progresiva, si bien se conserva gran parte de la estructura original. 

El edificio es de pequeñas dimensiones. Está formado por un cuerpo principal, alrededor del cual se extiende una barbacana exterior.

  El núcleo principal es de planta cuadrada, de unos 25 metros de lado. Su elemento más destacado es la torre del homenaje, de más de 20 metros de alto, que se halla adosada a una de las esquinas de la construcción. Ocupa prácticamente la cuarta parte del conjunto y consta de varios pisos, de los cuales solo es accesible el inferior, dado el estado de ruina progresiva en el que se encuentra. Esta planta baja se compone de dos salas abovedadas, comunicadas entre sí, con entradas al patio de armas.

  Además de la torre del homenaje, aún se mantienen en pie ocho torres cilíndricas, repartidas entre los vértices y los centros de los cuatro lados del edificio principal. Los muros del núcleo principal poseen un grosor de un metro y medio y aproximadamente seis metros de altura.

El recinto interior está compuesto por habitaciones sencillas, sin ornamentación. Existen, además, algunas estancias subterráneas.

martes, 27 de mayo de 2025

Castillos de Madrid. Alcalá la Vieja

 

     Situado en el término municipal de Alcalá de Henares. Se trata de una fortaleza medieval, levantada por los musulmanes, cuyas primeras referencias datan del siglo X. De la antigua fortificación, sólo se mantienen en pie dos torres defensivas, recientemente restauradas, y restos de algunos torreones y de la muralla, que se encuentran en estado ruinoso.

El castillo tiene un origen andalusí. Toma su nombre del término árabe Al-Qalat (fortaleza), que, por extensión, se ha aplicado históricamente a la ciudad de Alcalá de Henares, la antigua Complutum romana. 

   En un principio fue una simple atalaya  musulmana del siglo X para defender el camino fluvial del Henares, ante el avance de los reinos cristianos por tierras de Al-Ándalus. La primera mención en las fuentes escritas aparece poco después, en el año 1009.

En 1118 Qal'at 'Abd al-Salam fue conquistado por los cristianos, mediante un asedio desde los cerros Malvecino y de La Veracruz, pasando a manos del archidiócesis de Toledo. 

No obstante, la fortaleza levantada por los musulmanes continuó desempeñando un papel relevante durante el proceso de repoblación, que se extendió hasta el siglo XV.​ Prueba de ello son las reformas emprendidas en el castillo entre los siglos XIV y XV. Las más importantes fueron las impulsadas por Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo.​ De esta época es la torre albarrana que se levanta junto a la entrada principal de la fortaleza, defendida a su vez por dos torres de planta cuadrada.   

  La fortaleza era de planta irregular, con una superficie aproximada de dos hectáreas. Disponía de una línea de muralla jalonada, a intervalos que varían entre los 10 y 35 metros, por torres de planta rectangular. En la actualidad son solamente visibles un tramo de muralla y los restos de nueve torres, de las cuales solamente dos permanecen en pie.

  La primera de ellas, es una torre albarrana del siglo XIV separada de la muralla y situada junto al acceso principal del recinto que lo defiende. Construida a base de sillares. La segunda torre, ubicada en el punto más alto del cerro y parcialmente arrumbada, es de planta rectangular y fue construida a base de sillares de piedra reutilizados y núcleo de cal y canto. El deslizamiento de la ladera del cerro en este punto se llevó, en una fecha indeterminada, la cara exterior de la torre. En su reconstrucción fue utilizado el tapial, que permitió recrecer con rapidez la cara perdida.