TEATRO
ESPAÑOL
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Ingredientes
1 pan rústico (barra de cuarto o chapata pequeña)
150-200 g de filetes de aguja o lomo de Chato Murciano
1 cebolla mediana
2-3 lonchas de queso tierno o semicurado que funda bien
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Sal y pimienta negra molida
1 diente de ajo (opcional)
Preparación
Pochar la cebolla: Corta la cebolla en juliana fina y ponla en una sartén con un chorro de aceite de oliva a fuego lento hasta que esté tierna y dorada.
Marcar la carne: Salpimenta los filetes de carne de Chato Murciano. Cocínalos en la plancha o en la misma sartén a fuego vivo con unas gotas de AOVE hasta que tomen buen color por fuera y queden jugosos por dentro.
Fundir el queso: Coloca las lonchas de queso encima de la carne caliente en la plancha justo antes de retirarla para que se funda ligeramente.
Preparar el pan: Abre el pan por la mitad. Si te gusta, frota el interior con medio diente de ajo y añade un hilo de aceite de oliva virgen extra.
Montar el bocadillo: Coloca la cebolla pochada como base, encima los filetes de carne con el queso fundido y cierra el conjunto.
Se usar un embutido típico como la sobrasada o el jamón de Chato Murciano.
La obra se interpreta sin interrupción y sigue fielmente las 22 etapas cronológicas y descriptivas de la travesía montañosa:
- El día y el ascenso: Comienza con la noche, el amanecer y el inicio de la marcha por los senderos y bosques.
- La naturaleza en ruta: Incluye el paso por arroyos, cascadas, prados floridos y glaciares.
- El clímax: La llegada a la cima, seguida de una imprevista y violenta tormenta alpina.
- El descenso: El regreso gradual a la calma y la vuelta a la noche inicial.
Más allá de ser una simple postal sonora o música programática de paisajes, Strauss plasmó en esta partitura una profunda reflexión filosófica sobre la vida humana, vista como un viaje de esfuerzo, esplendor y aceptación final. Representa la cumbre del dominio orquestal y del gigantismo instrumental del Romanticismo tardío.
La marinera es la tapa fría más famosa de Murcia. Es el aperitivo estrella para el "tardeo" o el vermú en la región de Murcia.Historia
El lugar de origen de la tapa es motivo de disputa entre las ciudades de Cartagena y Murcia. Según el escritor cartagenero Juan Manzanares García, el origen de la marinera se sitúa entre finales de los años 1970 y principios de los 1980 en los bares del casco antiguo de Cartagena. La tradición oral relata que un grupo de marineros de reemplazo se reunía habitualmente para tomar un aperitivo antes de continuar con sus tareas. En una ocasión, al llegar tarde uno de ellos y encontrar que sus compañeros ya habían consumido su ración de ensalada rusa, habría solicitado al camarero: «Ponme la ensaladilla para llevar». Ante esta petición inusual, el camarero sirvió la ensaladilla sobre una rosquilla de pan y añadió una anchoa encima, entregándosela con la frase: «Toma, marinero, tu marinera».
En plena huida del ruido insensato, de unas pretendidas fiestas patronales, donde prima la liturgia trasnochada, el alcohol desmedido y todo ello envuelto en el beneplácito de las autoridades locales. Os mando mis flores en un intento de vivir una normalidad anormal y que os alivien de todo lo que os molesta.
¡Feliz domingo!