Mostrando entradas con la etiqueta tasca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tasca. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de noviembre de 2019

Tabernas de Madrid. El Rocio

         El Rocio esta situado en el Pasaje de Matheu, 2, en pleno centro de Madrid, muy cerca de la Puerta del Sol y detrás de la Carrera de San Jerónimo. 
    El local como la mayoría de la zona no tienen un aspecto especial, ni siquiera un interior a la moda, pero sorprende. De entrada la empresa  presume de ofrecer los mejores mejillones de la ciudad, ahí queda eso.
     Santiago Sanchez Martinez lleva al frente de este local desde 1982. Parece ser que el El Rocio tuvo tres dueños anteriores. Dos españoles y un portugués. No se sabe a ciencia cierta desde cuándo existe El Rocío, pero si hay referencia de su existencia durante la Guerra Civil.
       En aquella época, la puerta principal se encontraba tapiada y los clientes entraban a escondidas por una puerta trasera para poder comer.
       Santiago nació en Toledo, pero vino a Madrid cuando contaba unos 8 años. Tras finalizar el colegio comenzó a trabajar como botones para varios establecimientos. Tenía entonces 12 años. Jamás dejó pasar la oportunidad de un trabajo. Estaba dispuesto a hacer lo que necesario para ganar algún dinero. Por aquel entonces su sueldo era de unas 500 pesetas al mes.
       Santiago Sanchez trabajaba en el montaje de rótulos luminosos, su padre y hermano montaron un bar en la zona de Vallecas y Santiago decidió ayudarles en el negocio. Algunos años después compraron otro bar en la zona de Palos de Moguer.
        Finalmente, en los años 80, Santiago se decidió a dar el paso y establecerse por su cuenta. Y desde entonces está al frente de El Rocío.
      En sus comienzo el establecimiento ofrecía los típicos menús del día y la especialidad eran los champiñones.
     Pero Santiago era, y sigue siendo, un forofo de los mejillones. Los comía muchísimas veces en casa y un día pensó por qué no ofrecerlos de esta manera a sus clientes. Y dicho y hecho. Tanto éxito han tenido los mejillones que hoy en día preparan un mínimo de 400 kilos semanales.
       Los mejillones se cocinan delante de los clientes y se sirven con tres salsas. La salsa picante, parecida al mojo picón canario y muy popular entre los clientes de las islas, al ajillo, tipo provenzal, y con limón.
     Los mejillones son traídos diariamente de Galicia. Aunque su preparación no es difícil, si es trabajosa, ya que hay que limpiarlos bien y evitar que contengan arena. Sin embargo lo esencial es su calidad y en El Rocío está asegurada.
   Aparte de los mejillones nos ofrecen raciones de gambas, champiñones y otros ricos manjares. También tienen ofertas de raciones acompañadas de garrafas de cerveza o vino.
     El Rocío dispone de una pequeña terraza, lo que hace que los mejillones sean todavía más tentadores. Como es una zona sin tráfico, es ideal para descansar un rato tranquilamente y disfrutar de la compañía.
    Santiago tiene tanto clientes españoles como extranjeros. Nos comenta que hay grupos que suelen venir cada vez que pasan por Madrid. Otros entran simplemente porque el sitio les pilla de paso y el reclamo de los mejillones no pasa desapercibido.
    Su mayor empeño es que todos los clientes se sientan como en familia, cosa que consigue sin duda, porque es un hombre realmente afable y encantador.

                           ¡Es un sitio de visita obligada!

jueves, 21 de marzo de 2019

El Café Pepe Botella.

Resultado de imagen de imagen cafe pepe botella
Situado en la Plaza del Dos de Mayo es
 uno de los mejores lugares para tomarse un desayuno, unas cañas o una raciones.
    El Café Pepe Botella es un clásico en Malasaña. Sus máximas, las cosas sencillas y  bien hechas. Pepe Botella ofrece el encanto de un desayuno bien hecho, cañear con los amigos en un local de los de siempre en Madrid, eso si,  limpio, mono, agradable, con cuadros, madera de ayer y sobre todo gente diferente. 
   Los camareros son atentos, simpáticos y sobre todo atiende al detalles tus peticiones sobre como deseas las consumiciones.
    Si tienes suerte y te sientas en la mesita de la ventana,  no te perderás a un solo hipster,  ni a las señoras cargadas con la compra o al hombre al que le gusta leer el periódico al sol.

Resultado de imagen de imagen cafe pepe botella

sábado, 7 de abril de 2018

Taberna de Madrid. La Mancha en Madrid

Resultado de imagen de bar la mancha en madrid imagenes  En la calle Miguel Sevet, 13, en pleno barrio de Lavapies,  Antonia y Manuel Arias Delgado fundaron en 1935 esta bodega en la que vendían vino a granel y vermú de grifo. 
Foto de La Mancha en Madrid - Madrid, España   En 1986 pasan a regentar el local Carlos Alcolea y  José Manuel Bautista,  convirtiéndose en el bar de los modernos durante años. En los esos años iba “gente alternativa, de la Movida”, era un sitio donde podías encontrar “desde un punki a un político”. Ese ambiente es el que han intentado mantener,  los punkis escasean pero políticos y alternativos siguen yendo por allí.
Foto de La Mancha en Madrid - Madrid, España. Tapa de volóbant de verduras con gamba y cerve  Recuerdan los dueños que cuando abrieron, Lavapiés era “un mal barrio”, ahora todo ha cambiado. 
La Mancha en Madrid hoy por hoy es uno de los bares de tapas más destacados y uno de los preferidos por todos los asiduos al Barrio de Lavapiés.
La Mancha en Madrid  es el local ideal para picar algo y tomar una buena cerveza o un selecto vino después de una visita a los cercanos La Casa Encendida y Teatro Circo Price, o para hacer el aperitivo cualquier domingo después de dar una vuelta por el cercano Rastro de Madrid.
En La Mancha en Madrid se puede encontrar un público joven, progresista y alternativo degustando tapas y cañas en uno de esos lugares clásicos con suelo de terrazo y barra de mármol.
Foto de La Mancha en Madrid - Madrid, España. Terracita!

viernes, 22 de diciembre de 2017

Tabernas de Madrid. Bodegas Alfaro



  
 La Bodega Alfaro esta situada en la calle Ave María, 10. 
  Manuel Alfaro llegó a Madrid en 1918 y trabaja en Bodegas Casas de la carrera de San Francisco, 8. Cuando Saturnino Casas, creador de Bodegas Casas, comienza a desprenderse de alguna de sus bodegas para establecerse en Avenida Ciudad de Barcelona en 1923, Manuel compra el establecimiento.
   En 1925 adquieren otra bodega en la Calle Amparo, 84, que en 1985 sería comprada por José Rico, uno de sus empleados.

  Finalmente, en 1929 alquila Alfaro  a Manuel Nieto la bodega de la calle del  Ave María, 10 (realmente es calle del Olmo, 25) por doscientas pesetas al mes.
Esta bodega ya existía  en 1909, como venta de vinos al por mayor, a nombre de Isidoro Villalobos. Antes de alquilarla Alfaro la regentaba Fulguencio Carretero. En la última reforma de 1997 debajo de los rótulos de Alfaro apareció el nombre de Carretero.
   A causa del incendio de un contenedor, el fuego se propagó  a las maderas de la fachada de la bodega quedando después del arreglo con el aspecto actual.
  Manolo trabajo  prácticamente siempre en esta del Ave María hasta su jubilación en 1997. Los antiguos clientes aún recordan unas anchoas soberbias que le traían desde Santander y unos berberechos enormes que daba ¡de aperitivo!.
  Al jubilarse Manolo, y después de una reforma, se hicieron cargo de la taberna tres socios quedando ahora el local en manos de dos de ellos: Miguel y Ángel.
  La bodega actualmente ofrece una cerveza bien tirada, vermut  y una  interesante oferta de vinos, podemos acompañar una gran variedad de conservas de calidad, las anchoas y el salmorejo cuando se acerca el verano.Otras raciones que podemos degustar som el pisto, la cecina de vaca de León, los  ibéricos y el  ciervo estofado...
   Es un buen sitio para disfrutar del aperitivo a mediodía. Camareros agradables y diligentes. Ambiente entre flamenco y modernito. 
 El establecimiento: es mediano. Con salón interior y algunas mesitas en la terraza. Adornan sus paredes carteles de bebidas clásicos, fotos de cantantes flamencos y botellas antiguas.



sábado, 18 de noviembre de 2017

Tabernas de Madrid. La Castela

Vista exterior   La Castela abre sus puertas en la calle doctor Castelo en el año 1989,  sobre una antigua taberna fundada en 1929, de nombre Bodega de Méntrida. 
   Conserva la arquitectura tradicional de las tabernas madrileñas, con su mostrador de estaño, vasares de estuco, espejos y mármoles. De su serpentín, enfriado a la antigua usanza, manan el vermú y la cerveza que han sido deleite de generaciones.
      Con platos típicos de nuestra ciudad y generosa con las tapas, se brinda como un foro costumbrista.  En su trastienda, habilitada en comedor, se sirve una cocina enraizada en el recetario madrileño al que se añaden aportaciones gastronómicas originales. En suma, La Castela es un local donde la tradición y modernidad se funden y dan como resultado un producto exquisito.


Vista del comedor  La entrada al comedor está camuflada por una taberna ruidosa y llena de clientes. Sin embargo, comer o cenar en La Castela es un auténtico lujo para el paladar.
  En la Castela se puede comer de pie o sentados. En el primero de los casos, si es un viernes o un sábado noche, mejor hacerlo temprano o hacerlo con paciencia y con los codos preparados para hacernos un hueco donde poder dejar los platos, ya que suele estar hasta arriba.    



  Abrir la carta puede desencadenar uno de los momentos más complicados. ¿Que sucede cuando queremos comprar algo, y nos gusta todo?
   Aquí nos puede ocurrir lo mismo, ya que la carta entera, incluso escrito, tiene una pinta muy apetecible. Yo recomendaría comenzar con una cecina de León, para ir dándole salida al vino.

Sabiendo que la materia prima es de muy buena calidad, con la carta de entrantes nos podemos marear. Destacan la ensalada de pimientos asados, los boletus con jamón y huevo, la milhoja de ventresca o los chipirones encebollados.



   Si cenamos en barra, como buena taberna, nos podemos llevar cierto olor a cocinilla. En el comedor no es el caso.
   Como La Castela vistos desde fuera existen muchos. Pero no en todos, ni mucho menos, podemos encontrar lo que aquí.  repetiréis.


sábado, 28 de octubre de 2017

Tabernas de Madrid. Bodegas Rivas


    Ubicada en la calle La Palma, 61 en pleno barrio de Malasaña. Fue fundada por Julio Rivas Ortiz de Zárate en 1923. Durante muchos años el gerente fue Librado Martín Carrillo.
    En septiembre de 2015 cerró sus puertas para volver a abrirlas en mayo de 2016. La vuelta a supuesto una renovación tanto del local como de gerente. 


   El nuevo propietario es José Abreu, empresario de origen dominicano que ha intentado cambiar la imagen rancia y obsoleta que tenía el local sin perder su esencia y ese toque castizo que la caracterizaba.  

    Han eliminado los azulejos y suelos setenteros y han incorporado o reubicado elementos tradicionales. Se han desecho de los banderines y resultados del Mundial del 2012 que todavía adornaban las paredes en 2014 y del famoso depósito de vermouth. Ha utilizado las viejas tinajas como elementos decorativos.
   Bodegas Rivas es el bar idóneo para tomar la primera antes de ir de concierto, para el aperitivo del mediodía o para las cañas del fin de semana.


   El local es mediano con algunas mesas, tiene televisión y wifi. El trato de los camareros es muy agradable. 
  El aperitivo es de primera calidad y generoso. Se pueden degustar todo tipo de raciones típica de los locales de Madrid. Patatas bravas, alioli, tortilla,bocadillos etc..

Fachada de las Bodegas Rivas, en la calle La Palma, 64


viernes, 20 de octubre de 2017

Tabernas de Madrid. Alipio Ramos

Alipio Ramos en 1921

 Fundada por Alipio Ramos en 1916, en el que era entonces el número 26 de la calle Ponzano, como una bodega de venta de vinos y licores a granel.

Alipio Ramos es el de la derecha, 1930

  Con posterioridad  cambio de propietario. Jesús Martín, paisano de Alipio,   que 

comenzó a trabajar en la taberna en 1946 y que casó con la hija de Alipio tomo las riendas del negocio. 

Jesús Martín, detrás del mostrador, en 1998

  Desde el año 2000, cuando se jubiló Jesús Martín, sus propietarios son María José Martos y José Nieto, dueños también de O'Conxuro, El Rincón de Alipio, Taberna La Garrocha y VagaLume.

  Alipio Ramos es un clásico de la calle Ponzano, que sin duda se ha convertido en la zona de cañas y tapeo de referencia en Chamberí, por su oferta cada vez más variada y de calidad.

   Siempre con ambiente joven, parejas y amigos, muy concurrida por los vecinos del barrio, que son asiduos al vermuth de fin de semana y a la tapa de paella que no falta los domingos. 

Tapas en Alipio Ramos en Ponzano  Su decoración es un guiño a su historia, se encuentran barricas de aguardiente, una caja registradora del año catapún, numerosas botellas de licor y aguardientes de esos que se servían por la mañanas para los machotes, y un panel de clasificación los equipos de 1ª y 2ª división, que habrá motivado muchas conversaciones en su concurrida barra.

Alipio Ramos, salones para celebrar cualquier cosa  Destaca por sus cañas bien tiradas y sus abundantes raciones. croquetas de todo tipo: rabo de toro, jamón, etc., chopitos, tigres, mejillones y berberechos al vapor, y su colesterol sano (huevos rotos con chistorra, patatas y pimientos) que tienes que probar por prescripción propia.

Tapeando en Ponzano en Alipio Ramos   Se puede tapear en la barra si coges buen sitio, y cada caña viene acompañada con su aperitivo. También se puede  pasar a su amplio y acogedor salón donde más comodamente se puede alargar la velada y llegar a los postres donde te recomendamos las filloas y el flan casero.

   De raciones no falta ninguna de la tradicionales de Madrid, eso si, esplendidas en calidad y cantidad.

  Entre sus especialidades, la tortilla de patatas está muy buena y sube la nota media, los huevos rotos con gulas.

  Otra comodidad es la posibilidad de dejar el coche en doble fila, siempre manteniendo un ojo en la barra y otro en la acera, y respentando a los demás. Si preguntan por mi estoy en el Alipio Ramos. Disculpen las molestias.


Estoy en Alipio Ramos




  

viernes, 15 de septiembre de 2017

Tabernas de Madrid. La Bola

Resultado de imagen de taberna la bola imagenes    Situada en la calle de la Bola nº 5, muy cerca del Palacio Real, este local lleva regentado por la familia Verdasco desde el año 1870.  Cuatro generaciones de la familia han estado al frente de la taberna. Y salvo en la 3ª generación, siempre han sido mujeres.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes     Cándida Santos vino con su marido e hijos de Asturias. Como tantos otros esperaban encontrar aquí un futuro mejor. Y lo consiguieron. Cándida pasó de ama de casa a cocinera. Surgió la posibilidad de hacerse con el local ubicado en la calle de La Bola. Por aquel entonces no había muchas casas de comidas y la bisabuela pensó que sería buena idea dar de comer a estos madrileños que pululaban por el barrio.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes      Primero ideó cuál sería la comida que más clientes podía atraer: el cocido. Después tuvo La Bola además la habilidad de dirigirse a distintos grupos de clientes: preparó cocidos más o menos sustanciosos y, por tanto, más o menos baratos, de forma que se atendía a tres tipos de comensales. A mediodía se servía un cocido de 1,15 pesetas para obreros y empleados; una hora más tarde y por 1,25 pesetas se atendía a los estudiantes añadiendo al cocido gallina. Ya a a partir de las 14:00 el público era más selecto, periodistas y senadores, y el cocido llevaba también carne y tocino.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes   Parece ser que con cierta frecuencia se veía parado delante del local un carruaje del Palacio Real que venía a buscar el cocido para la Infanta Isabel, La Chata, y su hermano, el rey Alfonso XII.
  En esta zona de Madrid vivían por aquel entonces muchos asturianos que venían a visitar el local de su paisana, mujer que era conocida por su bondad, amabilidad y generosidad.
La Bola   Desde su apertura la taberna no ha cerrado nunca, ni siquiera durante la Guerra Civil.

    Entrar en la Bola es un viaje en el tiempo. El primer comedor era el local inicial y sigue manteniendo los elementos originales. Es un lugar pequeño, con unas diez mesas y una preciosa barra de madera. Los frisos de madera en la pared fueron realizados por el pintor que pintaba los carruajes de la familia real. De hecho en una de las paredes podemos ver uno de los escudos de estos carruajes.
La lámpara del techo es original del Casón del Buen Retiro.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes   
     Actualmente hay en las paredes fotografías de los personajes más conocidos o populares que han frecuentado la taberna. También hay una mesa especial en la que solía sentarse Camilo José Cela.
Con posterioridad se hicieron dos ampliaciones más, lo que permite actualmente atender hasta 120 comensales.
     La Bola cuenta con todo tipo de clientes. Turistas, madrileños, familias, grupos de amigos o empresarios. Está claro que el cocido madrileño gusta a todo el mundo. Tanto que conviene reservar con una o dos semanas de antelación. Y en épocas navideñas hasta con tres semanas.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes   La Bola no sólamente ofrece su cocido. La carta presenta diferentes ensaladas, sopas, evidentemente carnes y pescados. Después del cocido lo que más gusta de esta cocina eminentemente castellana es el cordero asado, los callos y los sesos de cordero. Los garbanzos se utilizan también en una ensalada con ventresca y vinagreta y en la clásica "Ropa Vieja", donde se presentan fritos encima de los demás ingredientes del cocido.

Resultado de imagen de taberna la bola imagenes  Hay muchos restaurantes cuya especialidad es el cocido, pero La Bola tiene en las vasijas individuales. una diferencia significativa. Desde siempre el cocido se prepara en pucheros de barro individuales en una cocina de carbón de encina. Esta preparación es muy laboriosa y precisa de una persona que está constantemente añadiendo caldo a medida que se va evaporando éste de los pucheros. No hay otro sitio dónde se haga el cocido de esta manera, tal y como lleva haciéndose ya más de cien años.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes
    Lo primero que se tomará es la sopa de cocido. En un plato se nos sirven los fideos sobre los que se vuelca el caldo del puchero individual.
Después se vaciará el contenido del puchero en el plato añadiendo además, según gusto, repollo rehogado con ajo. Además se acompaña el cocido de tomate con comino, guindillas y cebolleta.
Es toda una experiencia.

  Los ingredientes son de primera calidad y, no hay nada como el agua de Madrid para el cocido. De hecho, cuando participan en algún tipo de evento gastronómico fuera de Madrid, se llevan el agua de aquí para hacer su cocido. Los garbanzos son de Fuentesaúco, los mejores del país.
Resultado de imagen de taberna la bola imagenes
   Al día se cocinan en La Bola unos 30kg de garbanzos. Actualmente hay dos turnos de comida, desde las 13:00 a las 16:00. Por la noche el local está abierto de 20:30 a 23:00. El cocido se consume tanto a mediodía como por la noche. Y aunque en verano su consumo es menor, hay quién dice que el cocido que es bueno tanto para el frío como para el calor.
La taberna ha procurado siempre mantener sus precios asequibles para todo tipo de público.

La Receta de La Bola

Para cuatro personas:
Poner 800gr de garbanzos a remojo la noche anterior.vasija
En una vasija de barro poner
- 4 huesos de jamón
- 480gr de morcillo
- 160gr de tocino
- 160gr de chorizo
- 400gr de gallina
Añadir los garbanzos y a fuego lento calentar unas 4 horas sobre carbón de encina.
Ir añadiendo caldo de cocido ya preparado según se vaya evaporando.
A las 3 horas añadir 160gr de patatas.
Aparte cocer repollo y rehogarlo con aceite de oliva y ajo.
Cocer fideos con agua y un trozo de chorizo.
Servir los fideos con el caldo del cocido. Después el resto de ingredientes con el repollo. Acompañar el cocido de tomate con comino, guindillas y cebolleta al gusto.


viernes, 18 de agosto de 2017

Tabernas de Madrid. La Tasca Suprema

Resultado de imagen de tasca la suprema imagen
La Tasca Suprema fue abierta por Doroteo Yagüe en 1890, en el número 7 de la calle Argensola, muy próxima al Tribunal Supremo, del que toma el nombre. Se levantó sobre otra taberna ya existente.
En sus inicios, parte del local fue en parte destinado a tasca, en su zona exterior, y en parte destinado a vivienda,en su zona interior. En él se ofrecían comidas al público a cambio de poco dinero, haciendo una comida casera y asequible a todos los bolsillos. 
Resultado de imagen de tasca la suprema imagen  Cosa a tener muy en cuenta es que te ofrecian comer en su casa, te la enseñaban y comias la misma comida que iban a degustar ellos, todo ello con un trato directo y afable por parte de los propios propietarios.

Imagen relacionada  La Tasca Suprema, presenta la clásica fachada de las antiguas tabernas de Madrid, con las carpinterías pintadas en rojo. A pesar de haber sido regentada por diversos propietarios, la taberna  mantienen todos sus valores estéticos e históricos, y la mejor tradición. la buena cocina casera.
Resultado de imagen de tasca la suprema imagen  En el interior, aparece una antigua barra, cuyo frente está revestido con azulejos, y una mesitas de mármol, donde tomar algunas tapas. Si pasamos al comedor, que era la antigua vivienda, encontramos una acogedora estancia, con arrimadero de madera a media altura, suelos de barro cocido, y en las paredes unos antiguos estantes, que estaban destinados a dejar el sombrero, y que nos sirven ahora para dejar pequeños objetos. En las paredes fotografías de personajes que han visitado la tasca.
Imagen relacionada   En la carta, comida casera de toda la vida, bien preparada, donde predomina la cocina castellana, con especialidades como la gallina en pepitoria, los callos a la madrileña, o el cocidito, con notas de otras cocinas regionales, como la fabada asturiana, el bonito a la riojana, el bacalao a la vizcaína o el gazpacho andaluz. Excelentes los chipirones en tinta.  Entre los postres, destacan el flan y la cuajada, ambos caseros.

Resultado de imagen de tasca la suprema imagen